31 Mayo 2007 Seguir en 
La ola polar que afecta a todo el país y la falta de inversiones en el sector energético nacional se transformaron en una mixtura de alta combustión que terminó estallando en Tucumán. Ayer, en el marco de un programa nacional que apunta a equilibrar el consumo de gas con la fuerte demanda, se suspendió la entrega del fluido a la totalidad de las industrias de la provincia, incluidas las que poseen contratos en firme. La medida, que por ahora no afectó a las estaciones de servicio de GNC ni a los usuarios residenciales, se extenderá al menos durante esta jornada.
La preocupación por el corte del suministro de gas a las industrias llevó a que en la mañana de ayer se convoque a una reunión informativa de emergencia en la Secretaría de Desarrollo Productivo, de la que participaron representantes de todas las empresas que utilizan el fluido en la provincia. El encuentro fue presidido por el titular del organismo, José Ignacio Lobo Viaña, y por el asesor energético del área, Luis Mentz. También participó el subgerente de Gasnor, Elio Hernández. Por el lado empresario, hubo referentes de los ingenios, de las citrícolas, del sector textil y de una papelera.
"Pusimos en conocimiento de los empresarios la situación real del problema energético, tras una charla que mantuve con autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación", comentó Lobo Viaña a LA GACETA, al término de la entrevista con los privados. "Me confirmaron que no hay ninguna posibilidad de incrementar el volumen de gas para la industria local, que en este momento está sin este recurso energético", subrayó el funcionario. Dejó en claro que en la provincia no existen inconvenientes de transporte del fluido, como ocurrió en años anteriores. "El problema es que el sistema interconectado nacional opera con baja presión por la fuerte demanda de los consumidores residenciales. Para mantener la presión hay que inyectar más fluido, y como eso no se puede hacer se decidió restringir el suministro a las industrias de todo el país -salvo en Tierra del Fuego- y al GNC en Buenos Aires", destacó.
Consecuencias
En Tucumán, la medida perjudicó en forma directa a Santista Textil (ex Grafa) a Papelera Tucumán y a Misky, de Arcor. No afectó a los ingenios ni a las citrícolas sólo porque estas industrias estaban sin actividad por problemas climáticos que en los últimos días impidieron la cosecha de la materia prima que procesan. Sin embargo, Lobo Viaña aclaró que hoy no se podría reanudar la zafra aunque se pudiera, porque no habrá disponibilidad de gas. En algunos domicilios, en especial en countries, hubo merma de presión durante algunas horas, debido a problemas de reguladores internos en las viviendas.
Lobo Viaña recalcó que el PE iniciará gestiones para lograr que se entienda en la Nación que, una vez que concluya esta crisis, no se puede suspender el fluido a industrias estacionales, como la azucarera y la citrícola.
El industrial azucarero Julio Colombres, presente ayer en la reunión, dijo que la restricción es producto de cinco años de desinversión en el sistema energético. "Hemos pagado el gasoducto un 154% más de lo que vale y nos obligaron a asumir un cargo fiduciario; luego, firmamos contrato de transporte en firme, pero nada de eso parece valer", acotó.
La mitad de la planta que posee la firma Santista Textil en Famaillá quedó parada ayer debido al corte de gas. "Esto nos complica muchísimo y nos representa un alto costo. Al fluido lo utilizamos para el secado de tinturas y en otros procesos más específicos", indicó el gerente de la firma, José Suhami. "Tenemos al personal parado y no sabemos si podremos cumplir con los compromisos de entregas que habíamos asumido. Y lo peor es que nadie nos dice lo que puede pasar", se quejó. Por su parte, el industrial citricultor Daniel Lucci opinó que es "una barbaridad la contundencia con que la crisis energética se pone de manifiesto. Es un daño irreparable para la economía por la imprevisión del Estado en atender la situación". Dijo que su empresa está poniendo en marcha una planta de gas licuado para mover la planta, pero advirtió que el valor de este fluido es ocho veces mayor que el del gas natural.
"Desde Gasnor, nos pidieron formalmente que reduzcamos el consumo a cero como consecuencia de la crisis nacional de gas. Parar para nosotros es muy complicado y va a significar un gran costo", dijo a LA GACETA Gerardo Cigliutti, gerente de la planta Papelera Tucumán, ubicada en Lules. Dejó en claro que uno de los principales problemas es la falta de certidumbre sobre la normalización de la provisión del fluido. "Es una planta de alta complejidad. Al suspender la producción se debe vaciar toda la materia prima en los procesos intermedios, porque son volúmenes muy grande de pulpa de bagazo, soda y productos químicos", explicó. "Si parar es muy complicado, arrancar la fábrica es mucho peor", añadió. Papelera Tucumán consume unos 220.000 metros cúbicos diarios de gas. "Exportamos papel a más de 40 países y tenemos compromisos que cumplir", finalizó Cigliutti.
La preocupación por el corte del suministro de gas a las industrias llevó a que en la mañana de ayer se convoque a una reunión informativa de emergencia en la Secretaría de Desarrollo Productivo, de la que participaron representantes de todas las empresas que utilizan el fluido en la provincia. El encuentro fue presidido por el titular del organismo, José Ignacio Lobo Viaña, y por el asesor energético del área, Luis Mentz. También participó el subgerente de Gasnor, Elio Hernández. Por el lado empresario, hubo referentes de los ingenios, de las citrícolas, del sector textil y de una papelera.
"Pusimos en conocimiento de los empresarios la situación real del problema energético, tras una charla que mantuve con autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación", comentó Lobo Viaña a LA GACETA, al término de la entrevista con los privados. "Me confirmaron que no hay ninguna posibilidad de incrementar el volumen de gas para la industria local, que en este momento está sin este recurso energético", subrayó el funcionario. Dejó en claro que en la provincia no existen inconvenientes de transporte del fluido, como ocurrió en años anteriores. "El problema es que el sistema interconectado nacional opera con baja presión por la fuerte demanda de los consumidores residenciales. Para mantener la presión hay que inyectar más fluido, y como eso no se puede hacer se decidió restringir el suministro a las industrias de todo el país -salvo en Tierra del Fuego- y al GNC en Buenos Aires", destacó.
Consecuencias
En Tucumán, la medida perjudicó en forma directa a Santista Textil (ex Grafa) a Papelera Tucumán y a Misky, de Arcor. No afectó a los ingenios ni a las citrícolas sólo porque estas industrias estaban sin actividad por problemas climáticos que en los últimos días impidieron la cosecha de la materia prima que procesan. Sin embargo, Lobo Viaña aclaró que hoy no se podría reanudar la zafra aunque se pudiera, porque no habrá disponibilidad de gas. En algunos domicilios, en especial en countries, hubo merma de presión durante algunas horas, debido a problemas de reguladores internos en las viviendas.
Lobo Viaña recalcó que el PE iniciará gestiones para lograr que se entienda en la Nación que, una vez que concluya esta crisis, no se puede suspender el fluido a industrias estacionales, como la azucarera y la citrícola.
El industrial azucarero Julio Colombres, presente ayer en la reunión, dijo que la restricción es producto de cinco años de desinversión en el sistema energético. "Hemos pagado el gasoducto un 154% más de lo que vale y nos obligaron a asumir un cargo fiduciario; luego, firmamos contrato de transporte en firme, pero nada de eso parece valer", acotó.
Santista Textil fue una de las principales perjudicadas
La mitad de la planta que posee la firma Santista Textil en Famaillá quedó parada ayer debido al corte de gas. "Esto nos complica muchísimo y nos representa un alto costo. Al fluido lo utilizamos para el secado de tinturas y en otros procesos más específicos", indicó el gerente de la firma, José Suhami. "Tenemos al personal parado y no sabemos si podremos cumplir con los compromisos de entregas que habíamos asumido. Y lo peor es que nadie nos dice lo que puede pasar", se quejó. Por su parte, el industrial citricultor Daniel Lucci opinó que es "una barbaridad la contundencia con que la crisis energética se pone de manifiesto. Es un daño irreparable para la economía por la imprevisión del Estado en atender la situación". Dijo que su empresa está poniendo en marcha una planta de gas licuado para mover la planta, pero advirtió que el valor de este fluido es ocho veces mayor que el del gas natural.
Papelera Tucumán paró y padece la incertidumbre
"Desde Gasnor, nos pidieron formalmente que reduzcamos el consumo a cero como consecuencia de la crisis nacional de gas. Parar para nosotros es muy complicado y va a significar un gran costo", dijo a LA GACETA Gerardo Cigliutti, gerente de la planta Papelera Tucumán, ubicada en Lules. Dejó en claro que uno de los principales problemas es la falta de certidumbre sobre la normalización de la provisión del fluido. "Es una planta de alta complejidad. Al suspender la producción se debe vaciar toda la materia prima en los procesos intermedios, porque son volúmenes muy grande de pulpa de bagazo, soda y productos químicos", explicó. "Si parar es muy complicado, arrancar la fábrica es mucho peor", añadió. Papelera Tucumán consume unos 220.000 metros cúbicos diarios de gas. "Exportamos papel a más de 40 países y tenemos compromisos que cumplir", finalizó Cigliutti.








