08 Mayo 2007 Seguir en 
Abrumado por la fama incipiente que significa ser el padre de la chica de los $ 100.000, Francisco Mario Mirra se paraliza ante la enorme cantidad de saludos que recibe detrás de la caja de su bar. Con la sonrisa forzada, la voz temblorosa y las manos en el bolsillo, el papá de Marianela -la tucumana que anoche se consagró campeona de Gran Hermano- agradece las felicitaciones amablemente, aunque sin mayor entusiasmo.
La sobriedad con la que atiende al apoyo de la gente no significa, según dice, que no esté ansioso por ver a su hija menor, con la que convivió los últimos 119 días sólo a través de una pantalla de televisor. "Va a venir el fin de semana", comenta con ojos brillosos, unos ojos que se parecen a los de la estudiante de Abogacía.
Con el timbre del teléfono como fondo permanente, Mirra confiesa que -en cuanto vio al grupo finalista- supo que sería "Male" la que triunfaría en el juego. "Presentía ese final, aunque no sé bien qué va a hacer con tanta plata", sonríe el hombre, que todavía no pudo hablar con la ganadora del reality.
Aunque reconoce no estar acostumbrado a las entrevistas, Mirra acepta su condición de representante de la familia en la provincia -la mamá y el hermano de "Male" todavía están en Buenos Aires- y se adelanta a la pregunta inevitable. "Que Marianela haya ganado es consecuencia del voto de la gente. No se le debe cuestionar su última nominación espontánea -la que finalmente provocó que Diego sea eliminado-, porque en ella mi hija se sacó el corazón y usó la inteligencia", argumenta.
"Don Mario" -como lo llama el mozo que viene y va entre clientes y fanáticos de la joven- no tarda en desnudar las heridas que le provocaron las críticas que recibió Marianela luego de su polémica estrategia. "Es obvio que los chicos que fueron expulsados van a opinar negativamente. Lo que no entiendo es la saña del panelista Jorge Dorio, que continuamente insistía en que mi hija es gorda y malcriada", protesta.
Más allá de los "garrotazos" hacia Marianela de los que debió ser silente cómplice durante las últimas semanas, Mirra reconoce que está orgulloso de ella. "La única amiga que mi hija consiguió en esa casa es Vanina: todos los demás se le enfrentaron en diferentes épocas. Descontando a ellas dos de los 18 que participaron, considero que ?Male? ganó 16 realitys, no uno", manifestó.
El comerciante recuerda muy bien el momento en que la estudiante decidió participar del programa que la convirtió en la tucumana más famosa del momento. "Las pruebas para Gran Hermano se realizaron en el mismo hotel donde ella estaba haciendo un casting de modelos. Se anotó y salió elegida. Con mi esposa nos resistimos, pero la verdad es que allá Marianela creció mucho y para bien", afirma, antes de ser interrumpido por una mujer que lo felicita a viva voz y le confiesa que votó más de una vez por la tucumana.
"La fama no me gusta", reconoce tímidamente. Debería acostumbrarse ya que, según contó, la exposición mediática de Marianela no terminó anoche. "Le ofrecieron protagonizar una comedia, tipo Florencia Peña. Veremos qué pasa", suelta, antes de correr una vez más hacia el teléfono que, al menos hoy, no tiene ganas de callarse. LA GACETA (C)
La sobriedad con la que atiende al apoyo de la gente no significa, según dice, que no esté ansioso por ver a su hija menor, con la que convivió los últimos 119 días sólo a través de una pantalla de televisor. "Va a venir el fin de semana", comenta con ojos brillosos, unos ojos que se parecen a los de la estudiante de Abogacía.
Con el timbre del teléfono como fondo permanente, Mirra confiesa que -en cuanto vio al grupo finalista- supo que sería "Male" la que triunfaría en el juego. "Presentía ese final, aunque no sé bien qué va a hacer con tanta plata", sonríe el hombre, que todavía no pudo hablar con la ganadora del reality.
Aunque reconoce no estar acostumbrado a las entrevistas, Mirra acepta su condición de representante de la familia en la provincia -la mamá y el hermano de "Male" todavía están en Buenos Aires- y se adelanta a la pregunta inevitable. "Que Marianela haya ganado es consecuencia del voto de la gente. No se le debe cuestionar su última nominación espontánea -la que finalmente provocó que Diego sea eliminado-, porque en ella mi hija se sacó el corazón y usó la inteligencia", argumenta.
"Don Mario" -como lo llama el mozo que viene y va entre clientes y fanáticos de la joven- no tarda en desnudar las heridas que le provocaron las críticas que recibió Marianela luego de su polémica estrategia. "Es obvio que los chicos que fueron expulsados van a opinar negativamente. Lo que no entiendo es la saña del panelista Jorge Dorio, que continuamente insistía en que mi hija es gorda y malcriada", protesta.
Más allá de los "garrotazos" hacia Marianela de los que debió ser silente cómplice durante las últimas semanas, Mirra reconoce que está orgulloso de ella. "La única amiga que mi hija consiguió en esa casa es Vanina: todos los demás se le enfrentaron en diferentes épocas. Descontando a ellas dos de los 18 que participaron, considero que ?Male? ganó 16 realitys, no uno", manifestó.
El comerciante recuerda muy bien el momento en que la estudiante decidió participar del programa que la convirtió en la tucumana más famosa del momento. "Las pruebas para Gran Hermano se realizaron en el mismo hotel donde ella estaba haciendo un casting de modelos. Se anotó y salió elegida. Con mi esposa nos resistimos, pero la verdad es que allá Marianela creció mucho y para bien", afirma, antes de ser interrumpido por una mujer que lo felicita a viva voz y le confiesa que votó más de una vez por la tucumana.
"La fama no me gusta", reconoce tímidamente. Debería acostumbrarse ya que, según contó, la exposición mediática de Marianela no terminó anoche. "Le ofrecieron protagonizar una comedia, tipo Florencia Peña. Veremos qué pasa", suelta, antes de correr una vez más hacia el teléfono que, al menos hoy, no tiene ganas de callarse. LA GACETA (C)












