08 Abril 2007 Seguir en 
Miguel Angel González es un convencido de que las empresas deben estructurarse para poder sobreponerse a los vaivenes económicos y políticos de los lugares en que están radicadas, y el éxito de las compañías que dirige parece reflejar este concepto.
González es presidente de Atanor, una empresa argentina que elabora y comercializa productos químicos, que es propietaria de tres ingenios en Tucumán (Concepción, Marapa y Leales). También preside el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART) y la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (Ciqyp).
Apasionado y altamente optimista, hizo una apuesta fuerte cuando en los últimos años insertó a Atanor en la actividad azucarera, en especial con la compra del ingenio Concepción. Hoy los resultados le dan la razón, ya que las perspectivas presentes y futuras de este sector son muy alentadoras. Desde Buenos Aires, González concedió una entrevista vía telefónica a LA GACETA.
- ¿La situación de Tucumán es buena o mala?
- A pesar de todos los avatares políticos que se registran en la provincia, los argentinos estamos acostumbrados a esta gimnasia. La economía argentina camina por los carriles que da la estabilidad institucional, y Tucumán es una provincia institucionalmente estable.
- ¿Qué visión tiene sobre la zafra azucarera que está pronta a comenzar?
- Los precios no son los de años anteriores, pero la producción sería mayor, de manera que el panorama es bueno. Sin embargo, pobre de aquellos que viven colgados de una zafra para asegurar el éxito de sus empresas. Desde Atanor pensamos que nuestros ingenios están para muchas zafras.
- ¿Cuánto cree que crecerá la producción de azúcar?
- Estimamos un aumento de entre un 10% y un 12%. Una mayor producción en la misma área cultivada indica mayor productividad, y eso es bueno. Es alentador que se aplique tecnología en cultivos tan tradicionales como el de la caña de azúcar.
- ¿Le parecen positivas las reuniones entre los azucareros para establecer un ordenamiento en la actividad?
- Me parece perfecto que haya diálogo con los sindicatos y con los cañeros, porque eso es típico de cualquier actividad empresaria. No hay actividad económica en que no exista diálogo entre todos los factores que la componen. En nuestro caso particular, la relación que mantenemos con los cañeros es excelente; lo dije el primer día, cuando visité Tucumán por la compra del ingenio Marapa, que los cañeros iban a ser nuestros socios naturales en la producción de azúcar, y así fue.
- ¿Qué opinión tiene sobre los biocombustibles?
- Es un tema que tiene mucha difusión mediática , pero le falta algo de profesionalismo técnico. Considero que la Argentina en particular debe aprovechar las ventajas que tiene para la producción de bioetanol de caña, porque no puedo imaginarme al país con menos carne para que circulen vehículos. Sucede que si se usa el maíz para elaborar alcohol, se restará este producto para la alimentación de ganado vacuno y aviar. Distinta es la situación en Estados Unidos, donde existen subsidios para la producción de maíz, cosa que aquí no sucede. Para mí el tema es perfecto en la medida que se lo analice con cuidado, especialmente para no perjudicar a la base de la alimentación en la Argentina.
- ¿Cree que el Estado impulsa verdaderamente a los biocombustibles?
- El Estado da señales de que le interesa el tema, pero no pretendamos que reemplace a los empresarios. El Estado es un administrador, mientras que el empresario asume riesgos para obtener rentabilidad o pérdidas. Creo que el Estado está haciendo lo correcto y demuestra interés, pero son los empresarios los que deben asumir el riesgo,
- ¿La economía marcha bien o le preocupa algo?
- Con un tipo de cambio realista como el de ahora, la Argentina muestra el verdadero potencial que tiene para competir. Aunque venimos con varios años de crecimiento anual del 9%, creo que una tasa del 7% de aquí en más sería buena para el país.
González es presidente de Atanor, una empresa argentina que elabora y comercializa productos químicos, que es propietaria de tres ingenios en Tucumán (Concepción, Marapa y Leales). También preside el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART) y la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (Ciqyp).
Apasionado y altamente optimista, hizo una apuesta fuerte cuando en los últimos años insertó a Atanor en la actividad azucarera, en especial con la compra del ingenio Concepción. Hoy los resultados le dan la razón, ya que las perspectivas presentes y futuras de este sector son muy alentadoras. Desde Buenos Aires, González concedió una entrevista vía telefónica a LA GACETA.
- ¿La situación de Tucumán es buena o mala?
- A pesar de todos los avatares políticos que se registran en la provincia, los argentinos estamos acostumbrados a esta gimnasia. La economía argentina camina por los carriles que da la estabilidad institucional, y Tucumán es una provincia institucionalmente estable.
- ¿Qué visión tiene sobre la zafra azucarera que está pronta a comenzar?
- Los precios no son los de años anteriores, pero la producción sería mayor, de manera que el panorama es bueno. Sin embargo, pobre de aquellos que viven colgados de una zafra para asegurar el éxito de sus empresas. Desde Atanor pensamos que nuestros ingenios están para muchas zafras.
- ¿Cuánto cree que crecerá la producción de azúcar?
- Estimamos un aumento de entre un 10% y un 12%. Una mayor producción en la misma área cultivada indica mayor productividad, y eso es bueno. Es alentador que se aplique tecnología en cultivos tan tradicionales como el de la caña de azúcar.
- ¿Le parecen positivas las reuniones entre los azucareros para establecer un ordenamiento en la actividad?
- Me parece perfecto que haya diálogo con los sindicatos y con los cañeros, porque eso es típico de cualquier actividad empresaria. No hay actividad económica en que no exista diálogo entre todos los factores que la componen. En nuestro caso particular, la relación que mantenemos con los cañeros es excelente; lo dije el primer día, cuando visité Tucumán por la compra del ingenio Marapa, que los cañeros iban a ser nuestros socios naturales en la producción de azúcar, y así fue.
- ¿Qué opinión tiene sobre los biocombustibles?
- Es un tema que tiene mucha difusión mediática , pero le falta algo de profesionalismo técnico. Considero que la Argentina en particular debe aprovechar las ventajas que tiene para la producción de bioetanol de caña, porque no puedo imaginarme al país con menos carne para que circulen vehículos. Sucede que si se usa el maíz para elaborar alcohol, se restará este producto para la alimentación de ganado vacuno y aviar. Distinta es la situación en Estados Unidos, donde existen subsidios para la producción de maíz, cosa que aquí no sucede. Para mí el tema es perfecto en la medida que se lo analice con cuidado, especialmente para no perjudicar a la base de la alimentación en la Argentina.
- ¿Cree que el Estado impulsa verdaderamente a los biocombustibles?
- El Estado da señales de que le interesa el tema, pero no pretendamos que reemplace a los empresarios. El Estado es un administrador, mientras que el empresario asume riesgos para obtener rentabilidad o pérdidas. Creo que el Estado está haciendo lo correcto y demuestra interés, pero son los empresarios los que deben asumir el riesgo,
- ¿La economía marcha bien o le preocupa algo?
- Con un tipo de cambio realista como el de ahora, la Argentina muestra el verdadero potencial que tiene para competir. Aunque venimos con varios años de crecimiento anual del 9%, creo que una tasa del 7% de aquí en más sería buena para el país.
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