Una fuente gubernamental dejó trascender que la cifra anterior era de carácter "potencial", y que el dato definitivo se conocerá el lunes cuando se difunda el indicador definitivo de Canasta Básica. "El número final será menor", aseguró la fuente citada por la agencia Télam, a pesar de que nunca hubo un cambio desde el anticipo de la canasta que informa el Indec junto con el costo de vida hasta la difusión del dato último.
Para explicar la baja en el 3,6%, el vocero indicó que en los últimos 15 días "experimentaron bajas la carne, las verduras y el pescado, y entonces confiamos que cuando se conozca el número final será menor". Lo extraño, y que no fue explicado, es por qué esos aumentos fueron detectados sólo ahora.
Para confeccionar el Indice de Precios al Consumidor (IPC) y la variación de la Canasta, el Indec releva aproximadamente alrededor de 115.000 precios en alrededor de 8.000 negocios, en los 24 partidos del Gran Buenos Aires, hasta el último día hábil de cada mes. Si hay alguna variación de precios en los últimos días de cada mes, lo que técnicamente se conoce como "arrastre estadístico", ya sean subas o bajas, el organismo las computa al mes siguiente que es donde precisamente se produce el impacto. Si el Indec modifica el indicador de la Canasta Básica Alimentaria también debería cambiar la variación de precios en Alimentos y Bebidas, y en consecuencia también la misma cifra final del IPC. Esto debería ser así porque los mismos artículos que componen la Canasta Básica Alimentaria, son los que se tienen en cuenta para elaborar el IPC.
Cualquier modificación de los índices agravaría aún más el proceso de pérdida de credibilidad sobre las estadísticas oficiales, que se ahondaron luego de la crisis de enero pasado, cuando el Gobierno cambió a funcionarios claves que tenían a su cargo la confección del IPC.
En el Ministerio de Economía hay preocupación porque el indicador de inflación de los últimos 12 meses alcanzó ya la cifra del 9,1%.
Afirman que fracasaron los acuerdos de precios
Los acuerdos de precios fracasaron y, por ello, el Gobierno debe buscar una estrategia que permita sincerar de a poco los precios minoristas, según advirtieron economistas y consumidores. Lo hicieron luego de que el Indec dio a conocer que la inflación de marzo se ubicó en el 0,8 por ciento, pero con una suba del 3,6% en la canasta básica de alimentos, que ahora modificarán. Para Alejandro Rodríguez, uno de los principales asesores del ex ministro Roberto Lavagna, "el Gobierno pretende tapar su total incapacidad para controlar la inflación y por eso sigue apelando a una vergonzosa manipulación de los datos del Indec". El titular de la Asociación Consumidores Libres, Héctor Polino, opinó que los acuerdos de precios "funcionaron bien el año pasado, pero en 2007 ya no son efectivos". Por su parte, el economista jefe de FIEL, Juan Luis Bour, aseguró que el Gobierno está fracasando en su política para contener la inflación y por eso altera los índices. Señaló también que el Gobierno dijo que el año pasado la inflación fue del 9%, cuando en realidad los números están bien por arriba: entre un 13% y un 20%". (NA)



