Resumen para apurados
- El reconocido actor Antonio Grimau murió este martes a los 82 años en Argentina, según confirmó la Asociación Argentina de Actores y Actrices tras seis décadas de carrera.
- Iniciado en el teatro a los 16 años, brilló en telenovelas icónicas como Padre Coraje y Rolando Rivas, y fue premiado por encarnar a Sandro en la serie televisiva de 2018.
- Su partida despide a un referente del espectáculo nacional, cuyo legado dramático en cine, teatro y televisión marcó a varias generaciones de espectadores argentinos.
Antonio Grimau murió a los 82 años, según informó este martes la Asociación Argentina de Actores y Actrices. Con más de seis décadas de trayectoria, el intérprete construyó una extensa carrera en el teatro, el cine y la televisión, donde pasó de protagonizar telenovelas a componer personajes de gran intensidad dramática.
“Con pesar, despedimos al actor Antonio Grimau. A través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino”, expresó la entidad en el comunicado con el que confirmó la noticia. También manifestó sus condolencias a los familiares, amigos y colegas del artista.
Nacido el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, partido bonaerense de Lanús, su nombre real era Antonio Rebolini. Su vínculo con la actuación comenzó a los 16 años, cuando respondió a una convocatoria para integrar un elenco teatral en el teatro Charles Chaplin, en el barrio porteño de Almagro. Aquella oportunidad abrió el camino de una profesión a la que dedicaría el resto de su vida.
Durante su formación estudió con Juan Carlos Gené, a quien reconocía como una figura fundamental en su compromiso con el oficio. Estaba afiliado a la Asociación Argentina de Actores desde 1970 y recibió en 2005 el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la entidad junto con el Senado de la Nación.
Una carrera entre el teatro y las telenovelas
Grimau construyó una presencia sostenida en la televisión argentina, con participaciones en producciones que marcaron distintas épocas de la ficción nacional. Entre ellas se encuentran Rolando Rivas, taxista, Dos a quererse, Ricos y famosos, Cabecita, Soy gitano, Padre Coraje, Hombres de honor, Valientes y Herencia de amor.
A lo largo de su recorrido también se destacó por interpretar personajes complejos y antagonistas, un registro que le permitió ampliar su perfil más allá de los papeles de galán con los que había alcanzado popularidad.
Uno de los desafíos más importantes de sus últimos años llegó en 2018, cuando interpretó a Roberto Sánchez, conocido popularmente como Sandro, durante su etapa adulta en la miniserie Sandro de América. La producción, dirigida por Adrián Caetano, reconstruyó la vida del ídolo popular argentino. Por ese trabajo, Grimau obtuvo el premio Martín Fierro al actor protagonista de unitario o serie en 2019.
Su recorrido cinematográfico incluyó películas como La Mary, protagonizada por Susana Giménez y Carlos Monzón; Caballos salvajes, La maestra normal, Nada por perder y Angélica. En el cine, al igual que en la televisión, transitó distintos géneros y personajes a lo largo de varias décadas.
Su compromiso con el escenario
El teatro ocupó un lugar central en su vida artística. En su repertorio figuran obras como Vidas privadas, Historia de un caballo, Cristales rotos, El acompañamiento, El reñidero, El precio, Yepeto, La mandrágora, Hamlet, Rotos de amor y La ternura.
Uno de los hitos de su trayectoria escénica ocurrió en 1990, cuando protagonizó Los invertidos, de José González Castillo, bajo la dirección de Alberto Ure y junto a Cristina Banegas y Lorenzo Quinteros, en una producción del Teatro San Martín.
Lejos de retirarse con el paso de los años, Grimau continuó ligado a las tablas. En 2026 formó parte de Vamo’ los pibes, presentada en el Multiteatro junto a Osvaldo Laport, Raúl Lavié y Osvaldo Santoro, con dirección de Federico Palazzo.
Su última etapa profesional volvió a mostrar esa relación con el escenario que había comenzado en la adolescencia. Con su muerte se va un actor que atravesó generaciones de espectadores y que dejó una extensa obra en tres ámbitos fundamentales del espectáculo argentino: el teatro, el cine y la televisión.







