Nuevos bombardeos cruzados alcanzaron objetivos energéticos de Rusia y de Ucrania, causando un impresionante incendio en una terminal petrolera de San Petersburgo y dejando sin electricidad a decenas de miles de personas. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció una tregua energética el domingo pasado, pero los bombardeos han continuado.
Con las relaciones entre Washington y Kiev atravesando un momento especialmente tenso estos últimos días, Trump reprochó a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, que apuntara contra las refinerías de petróleo rusas porque, según él, esto hace que el precio del combustible se dispare. Una tendencia alentada, además, por la guerra desencadenada en Oriente Medio por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Kiev, en tanto, asegura que está atacando esas infraestructuras rusas en respuesta a los bombardeos de Moscú contra su sistema energético desde que lanzó su ofensiva a gran escala en 2022. Según Ucrania, su objetivo es debilitar ese sector, que contribuiría a financiar el esfuerzo bélico de Rusia. Ayer a la madrugada, una terminal petrolera fue alcanzada por drones ucranianos en la ciudad rusa de San Petersburgo, lo que provocó unos impresionantes incendios en el lugar, según imágenes captadas por periodistas de la agencia AFP. Según el gobernador de la ciudad, Alexander Beglov, una persona murió y cinco resultaron heridas en este ataque “masivo” con drones.









