Resumen para apurados
- Especialistas difunden recomendaciones en Tucumán ante las lluvias continuas para evitar el frizz, provocado por la humedad que altera la estructura capilar.
- El agua ambiental rompe los puentes de hidrógeno del cabello. Se aconseja usar sérums, sellado con aire frío, peines de madera y peinados recogidos.
- Con el inicio de la temporada húmeda en la región, ajustar los hábitos diarios permitirá mantener el control estético sin incurrir en tratamientos costosos.
Hay tratamientos específicos, pero con un clima como el tucumano, más todavía con el que se acerca en los próximos meses, el bolsillo -el de la dama y el caballero- puede sufrir bastante. La lluvia genera contratiempos en varios aspectos del día a día. Uno de ellos tiene que ver con lo estético, con más precisión, el cabello y su aspecto. Quienes llevan el pelo largo padecen el frizz cotidiano que, si no se toman algunas medidas, se intensifica en días lluviosos.
Lo que pasa es que el exceso de humedad y la lluvia continua rompen los puentes de hidrógeno del cabello, haciendo que absorba agua del ambiente, se hinche y pierda su forma; el temido frizz.
¿Qué hacer?
Para encarar estos días de lluvia en Tucumán y mantener la melena bajo control, la clave está en combinar una buena higiene con una rutina de peinado adaptada al tiempo. A ello se le suman pequeños detalles que marcan las grandes diferencias. No podemos controlar el clima, pero si podemos ajustar nuestros hábitos.
Algunos consejos de simple puesta práctica son:
- Utilizar sérums o aceites ligeros de medios a puntas sobre el pelo seco o húmedo para crear una barrera impermeable.
- El lavado frecuente (todos los días) elimina los aceites naturales y seca la fibra, volviéndola una "esponja" que buscará humedad en el aire.
- No salir con el pelo húmedo porque la fibra capilar está abierta y mojada; hay que secarlo completamente.
- Tras el secado habitual, hay que sellar la cutícula pasando aire frío durante 30 segundos por todo el cabello.
- Lucir peinados recogidos, pese a no ser el look habitual. Sobre todo si la humedad es extrema. Las trenzas, rodetes altos (top knots) o coletas tirantes con un toque de fijador o gel son la mejor opción para lucir prolija.
- Frotar el pelo con toallas de algodón genera fricción y abre la cutícula. Mejor usar una toalla de microfibra o una remera vieja de algodón para presionar suavemente.
- La crema para peinar o leave-in sin enjuague mantiene la fibra capilar saturada de hidratación interna evitando que intente absorber la humedad del ambiente.
- Es mejor usar peines de diente ancho o madera. La madera no genera electricidad estática a diferencia del plástico convencional.
- Aunque parezca menor, no hay que tocarse el pelo constantemente. El traspaso de grasa y humedad de las manos rompe el peinado y aumenta el encrespamiento a lo largo del día.
- Llevar un "kit de emergencia" en la cartera salvará en caso de que la lluvia empiece a caer. Es simple: un mini sérum, un peine de madera y un par de colitas de pelo socorrerán si la humedad atrapa en medio de la calle.
La humedad tiene la capacidad de modificar la forma en la que se comporta la fibra capilar: cuando el pelo está seco, las cutículas y la estructura interna de la fibra mantienen un determinado equilibrio, pero, al entrar en contacto con el ambiente, el cabello absorbe el agua del aire y es entonces cuando cambia su forma. ¿El resultado? La aparición de esos mechones rebeldes, un volumen irregular y una textura menos uniforme que se puede combatir.







