Resumen para apurados
- Boca recibe a Vasco da Gama este martes en La Bombonera por la semifinal de la Copa Sudamericana, condicionado por la baja por lesión de su capitán Leandro Paredes.
- Paredes sufrió un desgarro de grado dos en el Kempes y Arruabarrena define si lo reemplaza con Alarcón o Villa para sostener el equilibrio táctico del equipo.
- El Xeneize intentará sacar ventaja en La Bombonera para definir la serie el 20 en Río de Janeiro y clasificar a la final de la Copa Sudamericana.
Miguel Merentiel no buscó eufemismos para describir lo que sintió el plantel cuando Leandro Paredes se fue directo al vestuario en el Kempes. “Nos queríamos morir”, reconoció el uruguayo. El diagnóstico confirmó el peor escenario: desgarro de grado dos. Boca deberá afrontar sin su capitán toda la semifinal de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama, que arranca este martes, desde las 21.30, en La Bombonera.
La ausencia pesa más allá del nombre. Paredes es el futbolista que ordena la salida, marca el ritmo y filtra el pase entre líneas, una función que nadie en el plantel replica. En el rival lo saben. “Es quien maneja todo el juego de Boca, es su mejor jugador”, sostuvo Santiago Sosa, volante de Vasco, que definió la baja como una ventaja.
Dos dibujos posibles
Rodolfo Arruabarrena admitió el golpe, aunque se mostró confiado en el recambio. “No vamos a tener las mismas características, pero contamos con chicos con mucho para dar”, afirmó el DT, que destacó lo hecho por Williams Alarcón y Carlos Palacios cuando les tocó reemplazarlo.
La duda pasa por el dibujo. Si juega Alarcón, el “Xeneize” sostendrá un 4-3-1-2, con Santiago Ascacíbar y Milton Delgado a su lado en la mitad, Palacios como enlace y Leonel Flores junto a Merentiel en ataque. Si el elegido es Sebastián Villa, el esquema pasará a un 4-2-3-1, con el colombiano abierto por una banda.
Cada opción tiene su costo. La primera prioriza el control: un hombre más en el medio para sostener la posesión sin el pase de Paredes. La segunda suma profundidad y desequilibrio, pero deja la generación en manos de un doble “5” más acostumbrado a recuperar que a distribuir. En cualquiera de los dos casos, Palacios cargará con la responsabilidad creativa. El chileno, además, enfrentará a un ex club: jugó en Vasco en 2022.
El equipo probable es Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco; Ascacíbar, Delgado y Alarcón o Villa; Palacios; Flores y Merentiel.
La cinta quedará en manos de Blanco, con el aval del propio Paredes. “Ser capitán de este equipo es un orgullo enorme”, expresó el lateral. Merentiel, máximo goleador del ciclo de Arruabarrena con siete tantos, volverá a ser la referencia de área.
Cabeza fría
El entrenador apuntó a la conducta, tras varias expulsiones del club en noches importantes de los últimos años. “No hay que pasarse en la intensidad, porque el hincha te lleva”, advirtió. Su consigna es terminar los partidos con los 11 en cancha.
La idea es repetir el libreto de los cuartos de final, cuando el equipo eliminó a San Pablo con un 1 a 0 en casa y un 1 a 1 en el Morumbí. Blanco imagina una serie parecida: viajar a Brasil con ventaja y sin goles en contra. “En nuestra cancha nos tenemos que hacer fuertes”, remarcó Arruabarrena.
El presente acompaña. El 2 a 2 ante Instituto estiró a 11 partidos el invicto en el torneo Clausura. En la Sudamericana, el conjunto de la Ribera dejó en el camino a O’Higgins, Recoleta y San Pablo.
El rival también sufre
Vasco vive dos realidades. En el Brasileirao marcha 14°, a tres puntos del descenso, y el sábado igualó sin goles con Remo. En las copas, el equipo del portugués Pedro Emanuel muestra otra cara: volvió a una semifinal internacional después de 15 años.
Emanuel tiene su propio rompecabezas. Facundo Colidio, surgido de las inferiores de Boca y titular fijo desde su llegada, no fue inscripto en la Sudamericana porque la disputó con River en el primer semestre. Para ese lugar asoman Nuno Moreira, Adson, autor de cuatro goles en nueve partidos del certamen, y Marino Hinestroza.
El colombiano es uno de los dos futbolistas que el “Xeneize” buscó este año y terminaron en Río de Janeiro.
El otro es Alan Lescano, por quien Juan Román Riquelme llegó a ofertar 4,5 millones de dólares y que ya se ganó un lugar entre los titulares.
El historial favorece al “Xeneize”, que en cuatro cruces, todos en 2001, ganó dos y empató dos.
La revancha se jugará el martes 20, a las 21.30, en Río de Janeiro, con sede aún por definir porque Vasco insiste con el Maracaná.








