Peste neumónica: síntomas, contagio, tratamiento y qué tan peligrosa es

La enfermedad es provocada por la bacteria Yersinia pestis y puede avanzar rápidamente si no se trata. Cuáles son sus síntomas, cómo se transmite y qué medidas existen para prevenirla.

Peste neumónica: qué es, cómo se contagia y por qué puede ser mortal
Peste neumónica: qué es, cómo se contagia y por qué puede ser mortal
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Una investigadora de 28 años murió en Siberia tras contraer peste neumónica en un laboratorio científico, lo que reactivó la alarma sanitaria internacional.
  • Causada por la bacteria Yersinia pestis, es una variante letal transmisible por vía aérea que requiere rápido tratamiento con antibióticos para evitar el deceso.
  • El caso recuerda que la enfermedad aún persiste globalmente y subraya la necesidad de reforzar la bioseguridad en laboratorios y el control de contactos estrechos.
Resumen generado con IA

La peste neumónica volvió a generar preocupación a raíz de la muerte de una investigadora de 28 años que trabajaba en un instituto especializado en el estudio de la peste y otros patógenos en Irkutsk, Siberia. La mujer falleció luego de presentar una neumonía cuyo origen todavía era investigado.

El caso llevó nuevamente la atención hacia una enfermedad que suele estar asociada con episodios históricos como la Peste Negra, pero que todavía existe y puede afectar a seres humanos en la actualidad.

La peste neumónica es una infección causada por la bacteria Yersinia pestis y constituye la forma de peste que puede transmitirse directamente entre personas a través de las vías respiratorias.

Qué es la peste neumónica

La peste neumónica aparece cuando la bacteria Yersinia pestis afecta los pulmones. Se trata de una enfermedad poco frecuente, pero considerada una de las formas más graves de peste debido a la rapidez con la que puede evolucionar.

La misma bacteria puede provocar otras manifestaciones de la enfermedad. La más conocida es la peste bubónica, que suele transmitirse mediante la picadura de pulgas infectadas y provoca la inflamación dolorosa de los ganglios linfáticos.

También existe la peste septicémica, que se produce cuando la bacteria invade el torrente sanguíneo y puede generar daños graves en distintos órganos.

Cómo se contagia la peste neumónica

Una de las principales características de la peste neumónica es que puede transmitirse de una persona a otra.

El contagio puede producirse cuando una persona infectada expulsa partículas respiratorias al toser o estornudar. También existe riesgo de transmisión por contacto con animales infectados.

A diferencia de otras formas de peste, la variante neumónica puede generar cadenas de transmisión respiratoria. En Estados Unidos, el último brote documentado de transmisión de persona a persona ocurrió en 1924, en Los Ángeles.

Cuáles son los síntomas

La peste neumónica puede comenzar con síntomas similares a los de otras infecciones respiratorias, aunque su evolución puede ser rápida.

Entre las principales manifestaciones se encuentran:

  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares y corporales.
  • Debilidad y cansancio.
  • Mareos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Dificultad para respirar.

Sin tratamiento, la enfermedad puede resultar mortal.

Cómo se trata la peste neumónica

La peste puede tratarse con antibióticos, y la rapidez con la que se inicia el tratamiento es fundamental para mejorar las posibilidades de recuperación.

Entre los medicamentos utilizados se encuentran ciprofloxacina, levofloxacina, moxifloxacina, gentamicina y estreptomicina. El tratamiento suele mantenerse durante varios días y debe ser indicado por profesionales de la salud.

Además de los antibióticos, los pacientes pueden necesitar atención de apoyo, como oxígeno, líquidos y reposo, dependiendo de la gravedad del cuadro.

¿Existe una vacuna contra la peste?

Existen vacunas contra la peste, pero su utilización no forma parte de las medidas habituales para la población general.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomienda la vacunación masiva contra esta enfermedad. La inmunización puede considerarse en determinados grupos con una exposición laboral elevada, como algunas personas que trabajan en laboratorios y manipulan la bacteria.

Por qué la peste todavía existe

La peste no desapareció después de las grandes epidemias de la Edad Media. La bacteria Yersinia pestis continúa circulando principalmente entre determinadas poblaciones animales y sus pulgas, por lo que ocasionalmente pueden producirse infecciones humanas.

La llamada Peste Negra provocó la muerte de decenas de millones de personas en Europa durante el siglo XIV. La aparición de los antibióticos permitió convertir una enfermedad que antiguamente tenía consecuencias devastadoras en una infección tratable.

Sin embargo, todavía se registran casos humanos, principalmente en algunas regiones de África, Asia y América.

Cómo prevenir el contagio

La prevención depende principalmente de evitar el contacto con personas infectadas y con animales que puedan portar la bacteria.

Ante un caso confirmado de peste neumónica, las autoridades sanitarias pueden controlar a las personas que estuvieron en contacto cercano con el paciente y, cuando corresponde, indicar antibióticos preventivos.

También se recomienda mantener una adecuada higiene de manos y evitar el contacto directo con fluidos corporales de personas enfermas.

En los ámbitos sanitarios, quienes atienden a pacientes con peste neumónica deben utilizar las medidas de protección correspondientes para reducir el riesgo de transmisión.

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