El miércoles 12 definiría el futuro de Gianni Infantino: la reunión que puede cambiar la política de la FIFA
Aleksander Čeferin y Nasser Al-Khelaifi coincidirán en la Supercopa de Europa y podrían avanzar en una estrategia para debilitar al presidente de la FIFA tras el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise.
Resumen para apurados
- Aleksander Čeferin y Nasser Al-Khelaifi se reunirán el 12 de agosto en Salzburgo para definir una estrategia contra Gianni Infantino tras el fracaso del proyecto FIFA Forward.
- El fallido plan FFE provocó el rechazo de UEFA, Concacaf y AFC. Buscan sumar apoyos de federaciones clave para debilitar la conducción actual de la FIFA mediante un congreso.
- Esta alianza opositora podría acelerar la destitución de Infantino antes de 2027, la postulación de nuevos candidatos y un posible boicot de clubes al Mundial de Clubes 2029.
La crisis que atraviesa la FIFA tras el retiro del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) podría ingresar la próxima semana en una etapa decisiva. El miércoles 12 de agosto, durante la final de la Supercopa de Europa entre París Saint Germain y Aston Villa, se producirá un encuentro que puede marcar el rumbo político del fútbol mundial.
Ese día coincidirán en Salzburgo el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, y el titular del PSG y de la Asociación Europea de Clubes (ECA), Nasser Al-Khelaifi, dos de los principales opositores a Gianni Infantino. Según reveló el medio británico TalkSport, ambos aprovecharían la ocasión para analizar los próximos pasos de la ofensiva que busca debilitar al actual presidente de la FIFA.
El fallido intento de crear la FIFA Forward Enterprise, una sociedad destinada a gestionar los derechos comerciales de las principales competiciones del organismo y abrir hasta un 20% de su capital a inversores privados, terminó por acelerar un conflicto que venía gestándose desde hace tiempo.
La estrategia para aislar a Infantino
El objetivo de Čeferin es ampliar el respaldo internacional contra Infantino. Aunque la UEFA ya manifestó oficialmente su rechazo al proyecto, el dirigente europeo necesita sumar nuevos aliados para transformar ese descontento en una mayoría política.
Hasta ahora, solo algunas federaciones europeas (entre ellas Finlandia, Gales, Serbia, Suecia y Rumania) expresaron públicamente que consideran necesario un cambio en la conducción de la FIFA. Sin embargo, en el entorno de la UEFA esperan que otras asociaciones de peso, como Alemania e Inglaterra, también se pronuncien en las próximas semanas.
En ese escenario, el apoyo de Al-Khelaifi resulta estratégico. Como presidente de la Asociación Europea de Clubes, representa a más de 800 instituciones y podría convertirse en una pieza clave para incrementar la presión sobre la conducción de la FIFA.
¿Puede haber un boicot al Mundial de Clubes?
Uno de los escenarios que comenzó a discutirse en Europa es la posibilidad de que algunos clubes rechacen participar del Mundial de Clubes de 2029 si el conflicto institucional continúa escalando.
La idea todavía está lejos de convertirse en una decisión formal, ya que el torneo aún no tiene sede ni calendario definidos. Sin embargo, el tema empezó a instalarse en medio del malestar existente entre varios dirigentes europeos.
A esa tensión se suma otro factor: la FIFA todavía no completó los pagos correspondientes a la edición 2025 del Mundial de Clubes, tanto los destinados directamente a las instituciones participantes como los previstos por el mecanismo de solidaridad.
Desde el entorno de Infantino relativizan esa posibilidad y sostienen que todavía no existen condiciones para hablar de un boicot a un torneo que ni siquiera fue presentado oficialmente.
Los caminos para desplazar al presidente de la FIFA
Quienes impulsan un cambio en la conducción del organismo manejan dos alternativas.
La primera consiste en esperar al Congreso ordinario previsto para marzo de 2027 en Marruecos, donde se celebrarán las próximas elecciones presidenciales.
La segunda opción sería promover un Congreso extraordinario antes de esa fecha. Para convocarlo se requiere el respaldo de al menos 43 de las 211 federaciones afiliadas o de la mitad de los integrantes del Consejo de la FIFA. En ese organismo también participa el presidente de la AFA, Claudio Tapia.
De todos modos, incluso si ese Congreso llegara a convocarse, la destitución de Infantino necesitaría luego el apoyo mayoritario de las asociaciones miembro.
Un respaldo cada vez más frágil
El rechazo conjunto de la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática al proyecto FIFA Forward Enterprise dejó en evidencia que Infantino ya no cuenta con el consenso que supo construir durante sus primeros años de gestión.
Aun así, mantiene el respaldo de varias asociaciones con peso político, entre ellas Marruecos, Qatar, Kuwait y Líbano, lo que mantiene abierto el escenario de cara a los próximos meses.
Mientras tanto, también comenzaron a circular posibles nombres para una futura sucesión. Entre ellos aparecen el presidente de la Concacaf, Victor Montagliani, y la titular de la Federación Noruega, Lise Klaveness, aunque por el momento ninguna candidatura fue oficializada.
Otro frente de conflicto: el reclamo de las sedes del Mundial 2026
Como si el escenario político no fuera lo suficientemente complejo, la FIFA también enfrenta un reclamo de varias ciudades estadounidenses que organizaron partidos del Mundial 2026.
Según informó The Athletic, representantes de distintos comités organizadores aseguran que directivos del organismo les prometieron verbalmente un aporte de un millón de dólares para financiar proyectos vinculados con el desarrollo del fútbol y obras de legado en cada sede.
De acuerdo con esa publicación, el dinero todavía no fue transferido y varias ciudades solicitaron explicaciones a la FIFA. Consultado sobre el tema, el organismo optó por no realizar declaraciones.
Con estos nuevos frentes abiertos, Gianni Infantino atraviesa el momento político más delicado desde que asumió la presidencia de la FIFA en 2016. Y la reunión del próximo 12 de agosto podría convertirse en un punto de inflexión para el futuro del organismo y de su conducción.











