Resumen para apurados
- Gianni Infantino impulsa hoy en la FIFA la creación de FIFA Forward Enterprise para reorganizar la gestión comercial de los Mundiales tras críticas internas.
- El proyecto requiere el aval del Consejo de la FIFA y de las 211 asociaciones. La UEFA y confederaciones como Concacaf y Asia ya expresaron un fuerte rechazo.
- Esta iniciativa abre uno de los debates políticos y económicos más trascendentes en la FIFA, determinando el futuro modelo de negocio que generan los Mundiales.
Aunque la propuesta de crear FIFA Forward Enterprise ya provocó una fuerte discusión dentro del fútbol internacional, el proyecto todavía está lejos de convertirse en una realidad.
La propia FIFA aclaró que la iniciativa permanece en una etapa de consultas y que cualquier decisión deberá respetar el proceso institucional previsto por el organismo.
Durante las próximas semanas continuará el diálogo con las 211 asociaciones nacionales para explicar el alcance del proyecto y recoger observaciones antes de avanzar hacia una definición.
Quién debe aprobar el proyecto
Para que FIFA Forward Enterprise pueda comenzar a funcionar no alcanza con la voluntad de Gianni Infantino.
El proyecto deberá recibir primero el visto bueno del Consejo de la FIFA y luego ser respaldado por la mayoría de las federaciones miembro, que son las encargadas de tomar las decisiones más importantes dentro de la estructura del organismo.
Recién después de completar ese recorrido institucional podrá ponerse en marcha la nueva empresa encargada de administrar los activos comerciales de los principales torneos de la FIFA.
Un debate que recién empieza
Mientras tanto, la discusión continúa abierta. La UEFA ya manifestó públicamente su rechazo a la iniciativa y cuestionó tanto el contenido del proyecto como la manera en que fue presentado. Otras confederaciones, como Concacaf, Asia y Oceanía, también expresaron reparos sobre el proceso impulsado por la conducción de Infantino.
Por ese motivo, FIFA Forward Enterprise todavía representa una propuesta en análisis y no una decisión definitiva.
Sin embargo, el solo hecho de haber sido presentada ya abrió uno de los debates políticos, económicos e institucionales más importantes que haya enfrentado la FIFA en los últimos años, al poner en discusión el futuro modelo de gestión del negocio que generan los Mundiales.











