Qué puede aprender Tucumán de Kansas City: las lecciones que dejó la ciudad anfitriona del Mundial

Antes de viajar a Dallas para seguir la cobertura de la Selección, los enviados especiales de LA GACETA, Bruno Farano y Matías Auad, hicieron un balance de sus dos semanas en esa ciudad.

Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Periodistas tucumanos analizaron en Kansas City las lecciones de civismo, transporte y convivencia que el Mundial 2026 deja para aplicar en su provincia natal.
  • Tras dos semanas de cobertura, los enviados destacaron el transporte público eficiente con información clara, el respeto vial y la convivencia pacífica entre aficiones rivales.
  • Las lecciones subrayan la necesidad de reformas en la planificación y cultura ciudadana en Tucumán, demostrando que es posible gestionar grandes eventos con orden y civismo.
Resumen generado con IA

Después de dos semanas instalados en Kansas City para cubrir el Mundial 2026, los enviados especiales de LA GACETA, Bruno Farano y Matías Auad, emprendieron viaje hacia Dallas, donde la Selección Argentina disputará su último partido de la fase de grupos. Antes de dejar la ciudad que fue la "casa" del equipo de Lionel Scaloni durante esta etapa, ambos compartieron un balance de una experiencia que, más allá del fútbol, dejó varias enseñanzas.

Con una aclaración de entrada, Farano evitó caer en comparaciones simplistas. "Es muy delicado analizar qué puede aprender una ciudad donde vivimos todos los días respecto de otra en la que estuvimos apenas dos semanas, porque uno puede caer en sesgos", explicó. Sin embargo, reconoció que existen aspectos de la vida cotidiana que llaman la atención y que podrían servir de inspiración para Tucumán. 

Uno de los puntos que más destacó fue el funcionamiento del sistema de transporte. Kansas City cuenta con un tranvía gratuito que conecta los principales puntos del centro en pocos minutos. Aunque Farano reconoció que un esquema similar quizás sea difícil de implementar en Tucumán, sí consideró que existen mejoras posibles.

"En cada parada hay información muy clara sobre el recorrido y pantallas LED que indican cuánto falta para que llegue el próximo tranvía y cuánto demorará hasta la siguiente estación. Son detalles que facilitan muchísimo el uso del transporte público", señaló.

Según ambos periodistas, contar con información visible y precisa permite que cualquier persona pueda orientarse sin necesidad de conocer previamente la ciudad. 

Otro aspecto que los sorprendió fue el respeto casi absoluto por las normas de tránsito. En los cruces peatonales existe un botón que el peatón debe presionar para habilitar el paso. Incluso cuando la calle está completamente vacía, los habitantes esperan la señal correspondiente antes de cruzar.

"A nadie se le ocurre cruzar con el semáforo en rojo. Solamente nosotros, los argentinos, hacíamos eso", comentó Farano entre risas. Auad, en tanto, recordó una situación que vivieron mientras caminaban por la ciudad.

"Íbamos caminando por la calle, al lado del cordón, y un hincha de Países Bajos nos advirtió en inglés: 'Están caminando por la calle'. Nos pidió, con total naturalidad, que volviéramos a la vereda", contó.

Para ambos, esa escena refleja una cultura donde no solo existe respeto por las normas, sino también una responsabilidad colectiva para hacerlas cumplir.

captura de video captura de video

La convivencia entre hinchas, un ejemplo

Quizás una de las imágenes que más los impactó ocurrió en el hotel donde se hospedaban. Tras la derrota de Túnez frente a Países Bajos, los futbolistas tunecinos regresaron al alojamiento y se cruzaron, en el hall principal, con hinchas neerlandeses que acababan de festejar la clasificación.

Lejos de cualquier provocación, el encuentro transcurrió con absoluto respeto. "Es una escena impensada para cualquier hincha sudamericano. No hubo burlas ni cargadas. Todo ocurrió en un clima de enorme respeto", relató Auad.

El periodista recordó también otro episodio protagonizado por simpatizantes mexicanos que celebraban una victoria dentro del tranvía. Lejos de incomodarse, los estadounidenses acompañaban el festejo con sonrisas y gestos de complicidad.

"Esa convivencia entre distintas hinchadas es otra de las cosas que creo que deberíamos aprender, no solamente los tucumanos, sino también los argentinos", reflexionó.

Una ciudad que vive el Mundial... y después vuelve a la normalidad

Los enviados especiales también destacaron la capacidad organizativa de Kansas City para albergar un evento de semejante magnitud sin alterar por completo la rutina de sus habitantes.

Según describieron, la ciudad "enciende el modo Mundial" únicamente durante los días de partido. Una vez finalizado cada encuentro, el movimiento turístico disminuye y la actividad cotidiana vuelve rápidamente a la normalidad.

"Esa capacidad para organizar un evento enorme sin perder el funcionamiento habitual de la ciudad también nos llamó mucho la atención", coincidieron.

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