No subestimen al "9": Lukaku esperó su oportunidad y rescató a Bélgica de la derrota

El histórico goleador saltó desde el banco de suplentes en el complemento y necesitó apenas unos segundos para forzar el 1-1 definitivo ante un durísimo Egipto.

GRITO CONTENIDO. Romelu Lukaku apenas celebró el 1-1 de Bélgica ante Egipto. El delantero sólo necesitó 10 segundos para forzar la igualdad.
GRITO CONTENIDO. Romelu Lukaku apenas celebró el 1-1 de Bélgica ante Egipto. El delantero sólo necesitó 10 segundos para forzar la igualdad.
Por Diego Caminos Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • El delantero Romelu Lukaku rescató a Bélgica al sellar el 1-1 definitivo ante Egipto este 15 de junio en el Mundial 2026, tras ingresar como suplente por decisión del DT.
  • El DT Rudi García decidió jugar sin un '9' de área, pero el gol de Egipto obligó el ingreso de Lukaku en el segundo tiempo, quien igualó el partido en su primera jugada.
  • El resultado frena las expectativas de Bélgica en el Mundial y confirma el notable crecimiento competitivo de las selecciones del norte de África en el torneo.
Resumen generado con IA

Fútbol en estado puro. Bélgica perdía bien 1-0 frente a Egipto. Su entrenador, Rudi García, había apostado por una idea audaz: jugar sin un "9" de referencia e improvisar con Jérémy Doku en esa función. Mientras tanto, en el banco, Romelu Lukaku (máximo goleador histórico de la selección) esperaba su oportunidad con una mezcla de ansiedad y resignación. La tuvo. Y apenas necesitó unos segundos.

El delantero ingresó y, en su primera intervención, provocó la jugada que terminó en el empate definitivo. Lo celebró con una sobriedad extraña, casi como si hubiera descargado una bronca acumulada. García, desde el banco, levantó los brazos con euforia. El gol parecía darle la razón a ambos: al técnico por mover las piezas y al goleador por recordar que los “9” siguen existiendo por algo.

Bélgica igualó 1-1 con Egipto en uno de esos partidos mucho más entretenidos de lo que sugería la previa. Hubo dos equipos dispuestos a ganar, llegadas constantes y futbolistas de primer nivel. Mohamed Salah y Omar Marmoush lideraron a los africanos; Kevin De Bruyne, Thibaut Courtois y Doku hicieron lo propio del lado europeo.

También hubo una confirmación que empieza a repetirse demasiado como para considerarla casualidad: el fútbol del norte de África continúa creciendo a pasos acelerados. Al empate de Marruecos frente a Brasil se sumó ahora la actuación egipcia, sólida y competitiva ante una de las selecciones más talentosas del continente europeo. Resta conocer de qué son capaces los argelinos esta tarde cuando enfrenten a la selección argentina.

Los “Diablos Rojos” monopolizaron la posesión durante largos pasajes, pero chocaron una y otra vez contra un rival ordenado, disciplinado y peligroso cada vez que encontró espacios para correr. Egipto golpeó primero con el tanto de Emam Ashour y durante buena parte de la tarde pareció tener el partido bajo control.

Sin embargo, Bélgica siguió insistingiendo. De Bruyne estrelló un remate en el palo, el asedio aumentó y el ingreso de Lukaku terminó modificando el escenario. El empate llegó a los 66’ y abrió un tramo final de ida y vuelta permanente, con ocasiones para ambos equipos y la sensación de que cualquiera podía quedarse con la victoria.

No ocurrió. El 1-1 terminó siendo un resultado justo para dos selecciones que asumieron riesgos y buscaron el triunfo hasta el final. Pero ambos se despidieron con una sensación agridulce: Bélgica recibió un golpe de realidad respecto a sus ilusiones de llegar lejos en esta Copa del Mundo; mientras que Egipto lamenta no haber concretado un triunfo que hubiese sido histórico.

Sin embargo, probablemente, la imagen que quedará de la tarde sea otra: un goleador esperando en el banco mientras el entrenador intentaba demostrar que podía prescindir de él. El fútbol, como casi siempre, encontró una salida intermedia.

Comentarios