Recuerdos fotográficos: el Teatro Belgrano, corazón cultural de otra época

En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.

Recuerdos fotográficos: el Teatro Belgrano, corazón cultural de otra época
Por Roberto Delgado y Jorge Olmos Sgrosso 01 Abril 2026

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Hacia los años 1870 San Miguel de Tucumán carecía de teatro. Según cuenta el historiador Manuel García Soriano, en 1873 se fundó en el “Café Colón” la Sociedad Anónima Teatro Belgrano, para construir una nueva sala con el nombre del prócer. En poco tiempo convencieron a la Provincia y a la Municipalidad para llevar a cabo la compra de un terreno en la calle llamada entonces General Paz, que luego sería Las Heras y después San Martín, a la altura del 251.

Y comenzó la obra. Tenía una superficie cubierta de 1.364 metros cuadrados, 22 metros de frente por 62 de fondo, capacidad para 1.500 personas, 20 palcos altos y 22 bajos, tertulias altas, paraíso, tres galerías, un vestíbulo y un foyer, y decoraciones del escenógrafo Francisco Vázquez. Se inauguró el 6 de julio de 1878, con una función de la compañía dramática de zarzuelas dirigida por Juan Risso, que puso en escena “Yorick o un drama nuevo”, de Joaquín Estebanez, y la “petipieza” de Manuel Tamayo “Marinos en tierra”. Pasarían grandes figuras, como María Guerrero, la Terrazzini, Rosario Pino, Mimí Aguglia, Tina di Lorenzo, Emma Grammática, Novelli, Grasso y Ferruccio Garavaglia, según cita el primer número de LA GACETA, del 4 de agosto de 1912. Bajo el título “El viejo Belgrano”, dice que el teatro tenía además “un aspecto íntimo e imborrable”, señalando que en su escenario fueron aplaudidos jóvenes aficionados tucumanos que “tienen el inalterable valor de haber constituido las primeras avanzadas de la cultura actual en la provincia”.

En una amplia nota sobre la sala, “El venerable Teatro Belgrano” (30/12/2018) Carlos Páez de la Torre (h) explica que la sala sirvió “para comidas, bailes o agasajos multitudinarios. En esos casos la platea se cubría con un tablado que la ponía al mismo nivel del escenario”. En él estuvo Domingo Faustino Sarmiento junto al gobernador Tiburcio Padilla para ver “El alcalde de Zalamea” en 1886. También en su interior se batieron a duelo a sable, en 1920, los políticos Clemente Zavaleta y Felipe S. Pérez. Este último resultó herido levemente.

En 1887 pasó a la Municipalidad y las administraciones no le dieron el mantenimiento adecuado. Fue restaurado completamente en 1899 pero desde 1912, cuando aparecieron los teatros “Odeón” (luego “San Martín”) y “Alberdi”, el Belgrano fue quedando al margen. En 1933 pasó de nuevo a la Provincia. El 28 de mayo de 1941 LA GACETA decía que se recordaba con cariño el viejo coliseo, cuyo edificio se encontraba en estado ruinoso.

Luego albergó la Academia de Bellas Artes provincial y desde 1946 funcionó allí el Departamento de Artes de Universidad. En 1958, al crearse el Consejo Provincial de Difusión Cultura, el Belgrano pasó a formar parte de su patrimonio. En 1959 fue clausurado, se dispuso que fuera demolido (en 1960) y se convocó a un concurso para erigir allí la Casa de la Cultura. Esta se inauguró en 1973. Apenas tenía una pequeña sala teatral en su sótano, llamada Orestes Caviglia.

Recuerdos fotográficos: el Teatro Belgrano, corazón cultural de otra época
Recuerdos fotográficos: el Teatro Belgrano, corazón cultural de otra época

En las imágenes se ve el teatro por fuera, hacia 1910, y por dentro, en 1900. También, una imagen pequeña del edificio actual.

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