Identidad: “es un derecho saber quién fue su verdadera madre”

Se multiplican las historias de tucumanos que fueron adoptados ilegalmente.

11 Sep 2019

Las historias de tucumanos que fueron adoptados ilegalmente y que hoy buscan a sus padres biológicos tuvieron mucha repercusión en las redes sociales luego de que LA GACETA publicara un informe especial el domingo. Lectores de distintos rincones del país se sintieron identificados. Se emocionaron. Hicieron catarsis. Y apoyaron su lucha. Dejaron en evidencia, además, que durante las décadas del 80 y del 90 había varios domicilios en nuestra provincia donde nacían niños que eran entregados a familias con partidas de nacimiento apócrifas.

Fue el caso de Luis Hogas, de 31 años. Él nació en Tafí Viejo, pero fue criado en Buenos Aires. A los 18 años se enteró de que sus padres no eran sus padres biológicos. Desde entonces lucha por reconstruir su historia. Algo similar le ocurrió a Camila, también de 31 años. Ella siente un vacío en su vida porque necesita saber quién es su mamá y por qué la dio en adopción.

“Justo como mi caso, yo clase 75 y mi familia tenía bien guardado el secreto. Ninguno quiere hablar”, expresó Abdala Company. “La misma historia es la mía. Descubrí la mentira a los 34 años. Toda la familia en silencio. Después empezaron a tirar pistas. Pero no me interesa buscar a mis padres biológicos. Si ellos no lo hicieron, ¿por qué yo? Sí es muy triste y un karma saber que tienes una familia y que no estás solo. El destino se encargará de hacer saber la verdad”, aportó Donato Esteban Rivera.

“Mi marido se enteró a los 18 años que fue dado al nacer, pero nunca la familia que lo crió quiso ni quiere contarle la verdad sobre su madre. Lo veo muy egoísta... es un derecho de toda persona saber quién es su verdadera madre”, exclamó Mabel Valenzuela. Su esposo tiene 45 años.

Mary Belu nació el 10 de julio de 1989 en Tucumán. Sus padres del corazón no podían tener hijos y se contactaron con una enfermera en Tucumán que les consiguió una bebé. “Me vinieron a buscar y a los dos días me llevaron. A los 13 años me contaron la verdad y así empezó mi búsqueda. Después de varias publicaciones en las redes, creí que había encontrado a mi mamá biológica. Había muchos datos en común, nombres de profesionales de la salud y lugares que coincidían. Nos hicieron el test de ADN, pero fue negativo. Asi que sigo en mi búsqueda”, detalló Mary.

“Según dice una leyenda urbana, en avenida Roca al 1.000 vivía una partera que solía tener jóvenes internadas en su domicilio y luego de que nacían los niños, los daba en adopción. Ojalá puedan encontrar sus orígenes. Es un derecho adquirido al nacer, opinó Ana María Rosa Pérez.

Se estima que en Argentina hay tres millones de personas que desconocen su verdadero origen. Distintos grupos se mueven por las redes sociales, se pasan datos y fotos. La mayoría se encuentra con verdaderos escollos: sus partidas de nacimiento son apócrifas, no hay registros de cuando fueron entregados, los obstetras y las parteras han muerto y sus padres adoptivos ya no están, no tienen o no quieren dar mucha información.

“La provincia necesita urgente una ley que ayude a los tucumanos que están buscando sus orígenes. Una norma que los contenga y los habilite a acceder a las institucionesdonde pueda haber información, entre otras cosas. Es una problemática que atraviesa a todas las clases sociales. Todas las personas tienen derecho a conocer su identidad biológica”, expresó la abogada Norma Aparicio.

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