Los pescadores tendrán un descanso forzado

Con una polémica resolución se vedaron todas las especies de lagos y ríos de la provincia. Argumentos y quejas de los deportistas.

11 Sep 2019 Por Gustavo Rodríguez
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HABRÁ QUE ESPERAR. La Angostura, en Tafí del Valle, dejará de recibir pescadores hasta que finalice la veda. LA GACETA / FOTO DE JUAN PABLO SÁNCHEZ NOLI (archivo)

Desde el lunes y hasta nuevo aviso los pescadores tucumanos deberán guardar sus cañas. En una insólita resolución, la Dirección de Recursos Renovables de la Provincia anunció que iniciaba la veda de todas las especies que habitan en los ríos y los lagos tucumanos porque se inicia su ciclo reproductivo. Todavía no se anunció cuándo se levantará la restricción.

La iniciativa no sólo cambió el calendario que se mantuvo durante años, sino que sorprendió porque va en contra de ciclos naturales. El pejerrey, por ejemplo, se vedaba en agosto en El Cadillal y en Escaba y, cuando se levantaba la veda, comenzaba la prohibición en La Angostura. “Se empezó tarde con la veda. En El Cadillal los ejemplares ya desovaron de manera natural y, en La Angostura, también”, indicó Alberto Nieva, presidente del club de Caza y Pesca de la Universidad Nacional de Tucumán.

Históricamente, la temporada de pesca de truchas se iniciaba en octubre y finalizaba en abril, pero este año, de un plumazo, se cambió de planes. Y lo mismo sucedió con las especies autóctonas. Desde hace siglos que los sábalos, bogas y dorados remontan los ríos para desovar cuando los ríos aumentan su caudal con las lluvias de verano. Ahora, con los lechos agonizantes por falta de agua, no existe chance alguna de que el proceso natural se inicie.

“Se ha decidido tomar esta medida para proteger el ciclo reproductivo de las especies. Es lo que se hizo siempre con los pejerreyes y con las truchas, pero ahora agregamos las especies de ríos. Esta era la única provincia de la región que no vedaba los ejemplares de río y ahora, por recomendación de los técnicos, decidimos hacerlo”, explicó Eduardo Dietrich, director de Flora y Fauna de la Provincia.

El funcionario, en una entrevista con LA GACETA, agregó: “sabemos que tocamos muchos intereses sensibles, pero tenemos que darles descanso a los sitios pesqueros de la provincia. Estimamos que en un mes o mes y medio, si lo avalan los informes técnicos, se pondrá fin a la restricción”.

Un descontrol

Históricamente, en esta provincia, se sabe que es sencillo firmar la resolución que impone la veda de la actividad. Pero lo complicado es hacerla respetar. Los guardapescas desaparecieron cuando en los tiempos de la gobernación de Ramón Ortega se decidió darle el poder de control a la Policía. Y ya nada fue igual.

La División de Delitos Rurales y Ambientales cuenta con 115 hombres y seis camionetas para evitar robos en los campos; controlar la tala de árboles; perseguir la extracción de áridos; evitar el tráfico ilegal de carbón; detectar a los cazadores furtivos; acompañar el control de los índices de contaminación y evitar el ingreso clandestino de frutas y verduras de otras provincias, entre otras tareas. No cuenta con embarcaciones para buscar a los furtivos que atacan en la provincia, sólo pueden hacer controles para evitar que los pescados lleguen a la ciudad, es decir cuando el daño ya está hecho.

“Tendremos que diagramar operativos especiales para poder cumplir con nuestra obligación. Normalmente, con la colaboración de la Policía Lacustre y de pescadores particulares que nos facilitan las embarcaciones, hacemos controles. Pero ahora, al estar vedados todos los sitios pesqueros, será más difícil”, reconoció el comisario Luis Castaño, jefe de la división.

Dietrich señaló que ya mantuvieron reuniones con el ministro de Seguridad, Claudio Maley, y la cúpula policial para organizar operativos de manera conjunta. “Los hicimos hace poco en La Angostura y dio muy buenos resultados. El mensaje que se transmitió fue positivo, ya que no volvimos a tener denuncias de casos de furtivismo”, informó el funcionario.

Miguel “Pelao” Andrés es uno de los operadores de pesca más importante que tiene la provincia. Dirige en El Mollar un emprendimiento que recibe a deportistas de toda la región. “Si hay que vedarlo, que lo hagan, pero en base a informes técnicos serios y creíbles para que no se perjudique a nadie”, señaló.

“Es una medida inédita que genera numerosos problemas a muchísimas personas. Esto no es una cuestión de unos locos que disfrutan de la pesca. Se trata de una actividad que es considerada como un motor del turismo en diferentes provincias, menos en Tucumán”, afirmó Fernando Saba. “No creo que este sea buen momento para vedar la pesca de río porque no empezó el ciclo de reproducción de los peces. ¿Levantarán la veda en el verano, cuando los ejemplares empiecen a remontar los ríos? La verdad, es una medida inentendible”, dijo.

Rafael Clemente, presidente del Club de Pesca y Regatas, agregó: “lo único que puedo decir es que cuando entre los pescadores se escuchan las palabras Flora y Fauna siempre se desata una polémica. Y eso tiene que ver con la falta de controles, porque atacan a los deportistas que están en regla únicamente. Sin contar que además toman medidas sin tener un estudio serio y determinante”.

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