“Los bailarines son los acróbatas de Dios”

El Ballet Estable de la Provincia, dirigido por Mercedes de Chazal, comenzará a celebrar las seis décadas de su creación esta noche, en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601), a las 22 y con entrada libre y gratuita. Ofrecerá “Paquita”, con música de Ludwig Minkus; Pas de Deux “Diana y Acteón”, de Riccardo Drigo y “La noche de Walpurgis”, de Charles Gounod. Evocaciones y reflexiones del maestro Héctor Zaraspe.

13 Abr 2019 Por Roberto Espinosa
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La chispa del maestro se enciende a través del teléfono. Late intensa entre las flores, el verde y una sinfonía de pájaros que ha comenzado a conquistar la primavera en el Central Park de Nueva York. Sus jóvenes casi 89 años dibujan recuerdos, pensamientos. De Aguilares al mundo, es una expresión que podría sintetizar el vuelo y el camino recorrido del coreógrafo y docente que se jubiló de la famosa Juilliard School en 2005. La noticia de que el Ballet Estable festejará hoy 60 años de vida lo ha alegrado. Un afecto especial por este elenco pestañea en el corazón de Héctor Zaraspe.

“Deberían reunir a los que han hecho una forma u otra el Ballet, los que han trabajado tanto por él y ubicarlos en el palco donde están las autoridades. Les mando un gran abrazo a los que integran el cuerpo de baile, los primeros bailarines, las autoridades… Sepan que tener un talento para bailar, lo decía Martha Graham, no es para todos, y el que quiera ajustarse a esas reglas de ser un gran bailarín o servirlo al ballet, a la música o al arte del movimiento, que se entreguen de verdad pero estudiando, hasta el último momento, estudiando. No creer que porque se ha hecho un rol ya son bailarines, nunca se termina de aprender… A Picasso le preguntaron cuándo se iba a retirar: ‘cuando el arte me diga adiós’”, dice.

- ¿Cuál es la importancia de que Tucumán tenga un ballet?

- Cuando Esther Gnavi llegó ahí… ¡lo que ha hecho esa mujer!, la Nelly Casella, la Mabel Silvera, personas que han estado ahí y yo me incluyo… Es una provincia muy especial, con Buenos Aires es la provincia que tiene los cuatro cuerpos estables: ballet, orquesta, teatro, coro, la formación fue tan seria que se encaminaba cada vez mejor. La admiraba a Esther Gnavi por cómo había conseguido esto. Recuerdo cuando puse Sílfides por el 73, China Zorrilla me decía que Tucumán debía tener el mejor ballet del país. Boyce Díaz Ulloque decía: “estoy en Londres o París”. Lanati había regalado los trajes, eran preciosos… A Mónica Michal que siempre ha sacado las castañas del fuego hay que saberla recordar también, a la misma Alicia Cruzado. Pido que no lo abandonen al Ballet. En 60 años no tiene una oficina para recibir a alguien, no tienen lugar propio para ensayar, tienen que pedir a la Escuela de Danza, me duele mucho. Han hecho un edificio de la Legislatura, por qué no le ceden parte del edificio para que funcionen los cuerpos estables.

- Tucumán sigue siendo un semillero de talentos…

- Sin el pasado no hay futuro, la tumba del pasado es la cuna del futuro. Hay tanto talento en Tucumán, entonces la gente se confía en ese talento, pero no saben que la práctica es lo que te hace bien, si no tenés la práctica no sirve, es lo que te da la sabiduría, la experiencia da la sapiencia, la sapiencia te da el saber y el saber es poder…

- ¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

- Me preguntan si salgo o qué medicina tomo (se ríe), yo tengo edad por cuestión de números, pero dentro de mí estoy con proyectos para 2030… Una vez que me jubilé de Juilliard en 2005, quedé con Tango Pasión, pero en 2010, después de 20 años, lo dejé por se vendió a unos empresarios portugueses; seguí dando master classes y haciendo coach... El otro día me tocó hablar en la Juilliard; estaban ensayando La Consagración de la Primavera. Una de las cosas que les dije: “Martha Graham decía que los bailarines eran los acróbatas de Dios”, y acabo de ver que ustedes lo son”.

- A lo largo de tu vida qué rescatás como más valioso como para decir “gracias a la vida por tal cosa”.

- No he bailado como primer bailarín del Teatro Colón, no he bailado en la Ópera de París ni en Londres, ni tengo ese background de los bailarines que presumen de su posición en las compañías de ballet, yo he sido primero y principal bailarín en la compañía de Antonio El Chavalillo. Y cuando vine a Nueva York ya estuve con Robert Geoffrey. De allí a que haya sido el maestro de Rudolf Nureyev y que la palabra maestro me la haya ganado porque enseñé a los niños y terminé con los grandes profesionales que venían todos los días a Robert Geoffrey... Después para entrar a la Juilliard, cuando me llaman, el presidente de Juilliard me dice que por petición de los otros profesionales, directores, quería que enseñara allí. Le dije que no podía aceptar porque no contaba con los créditos que exigía la escuela. Era el año 69 y ya les daba clases a Nureyev y a Margot Fonteyn desde el 65. “Si usted les está dando clases privadas y viaja con ellos, les vamos a pedir un papel o un diploma… Nosotros queremos contratarlo”, me dijo. Estaban entonces de maestros Martha Graham, Antony Tudor… grandes, y yo era el pichón que entraba. Fue hermoso. Recuerdo a mi madre, la primera que me apoyó, naturalmente, a la Eva Perón y a Carmen Amaya... Me gusta cantar, lo hago todos los días, sigo bailando con mis castañuelas, y hago todo mi trabajo de lo que a mí me gusta, he vivido toda mi vida para esta carrera tan maravillosa. No tengo palabra para agradecerle a Dios lo que me ha dado: los artistas que conocí en el mundo (Yul Brynner, Gregory Peck, Bette Davis), las películas que hice… En la Juilliard hace 30 años que hay un premio Héctor Zaraspe que se da todos los años, qué más voy a decir.

> Mercedes de Chazal
Este año, “las Sílfides” y “estancia”

“El ser bailarín es una raza”, define Mercedes de Chazal, directora del Ballet Estable, acerca de la condición del profesional de la danza en Tucumán. “Los bailarines han trabajado arduamente para la función de esta noche, que es bien representativa para nosotros porque el ballet, con 60 años, es uno de los cuerpos artísticos más antiguos junto con el Teatro Estable”, señala, y destaca la trayectoria en el país como uno de los pocos cuerpos estables de danza activos. En la agenda del año se anuncian las funciones del Día de la Danza (será el lunes 29), donde van a actuar los dos ballets estables. Luego, en la Gala del 8 de Julio habrá una presentación importante con “Las sílfides”, una de las primeras coreografías que montó el Estable, y el ballet “Estancia”, de Ginastera. De Chazal, bailarina desde la infancia, declara: “el ballet es mi vida. El Ballet Estable es fantástico; aprovéchenlo, disfrútenlo”.

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