Choferes de autos rurales sitiaron Concepción para repudiar controles

Según el intendente, Roberto Sánchez, en realidad se resisten a respetar las normas de tránsito. Todo se desencadenó por un operativo de tránsito. El radical culpó del caos a la Provincia y la acusó de no realizar controles.

14 Mar 2018
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El caos volvió a instalarse durante la mañana en el microcentro de Concepción. Y el inconveniente, como la semana pasada, se desencadenó tras el operativo que inició la Intendencia con el fin de frenar el desorden en el tránsito vehicular de la ciudad.

La medida tuvo como principales protagonistas a los transportistas rurales, quienes se resisten, según el intendente Roberto Sánchez (Cambiemos), a respetar normas de tránsito. Ayer, cientos de choferes cortaron la circulación en calles céntricas en repudio a lo que denominan una “campaña de persecución” en su contra. Además, se alzaron contra la detención por parte de la Policía de un trabajador que habría intentado agredir a un agente de tránsito, cuando el municipal le labraba una infracción por estacionar en doble fila. También se secuestraron dos autos de los transportistas.

El intendente Sánchez ratificó que a pesar de las reacciones de los rurales -son alrededor de 120 los que ingresan al municipio-, no cederá. “Aquí no les estamos exigiendo ningún tipo de documentación, sino básicamente que se ajusten a las ordenanzas que rigen para ordenar la circulación vehicular. No pueden estacionar en doble fila, sobre la senda peatonal o la rampa para discapacitados, entre otras exigencias”, enumeró el jefe municipal. También reclamó que el Gobierno provincial contribuya a mejorar el preocupante clima de desorden que generan los transportistas en Concepción. Dijo que la Provincia tiene que comenzar a controlarlos en las rutas. “A esta gente, la Policía Vial o Transporte le deberían verificar las condiciones en que están cumpliendo con un servicio que es público y que demanda garantías de seguridad. Creo que algunos no tienen ni la Verificación Técnica (VTV). Pero eso ya no es de mi incumbencia”, apuntó el intendente.

La protesta en el centro de la ciudad se extendió durante más de tres horas. Los transportistas, mientras dos autos eran llevados secuestrados por las grúas de los municipales, se instalaron en dos esquinas neurálgicas: 24 de Septiembre y 25 de Mayo; e Italia y 25 de Mayo. Allí cruzaron sus vehículos e impidieron la circulación.

“Sufrimos una persecución inexplicable por parte de la gente de Tránsito. Hoy (por ayer) hasta obligaron a la Policía a detener a uno de nuestros compañeros. En la Intendencia parece que no saben que vivimos todos los días trabajando con el auto para llevar el sustento a nuestros hogares. Y que si no trabajamos, no comemos. Además, carecemos de beneficios sociales” dijo el transportista rural Luis Luján.

El chofer advirtió que ninguno de ellos golpeó puertas al Gobierno para pedir soluciones. “Nosotros nos bancamos solos la falta de trabajo. Y lo lamentable es que se nos quiere privar de nuestro derecho a trabajar. Hay un claro ataque contra nosotros”, agregó.

Luján denunció que el municipio se niega al diálogo. “Nosotros no queremos ir al choque, pero si lo tenemos que hacer, lo haremos. La realidad es que frente a la situación económica actual, la mayoría pensamos con el estómago”, graficó.

Oscar Montivero, otro manifestante, dijo que los agentes de Tránsito directamente no les permiten estacionar. “A veces nos atraviesan el camión semirremolque y entonces se producen los choques, que ayer terminaron con un compañero detenido”, precisó. “Queremos una solución a este problema. Que nos brinden un espacio donde estacionar”, concluyó. La medida de fuerza se levantó luego del mediodía cuando fue liberado el conductor que había sido demorado.

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Roberto Sánchez
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