La deuda de Venezuela entró en default parcial

La calificadora S&P declara en suspensión de pago al país caribeño. El gobierno de Maduro no abonó 200 millones de dólares de intereses de bonos con vencimiento en 2019 y 2024

15 Nov 2017

NUEVA YORK, Estados Unidos.- La calificadora estadounidense Standard & Poors (S&P) rebajó la deuda soberana de Venezuela en moneda extranjera a “default” (suspensión se pagos) después de que el país dejara de abonar los intereses de dos bonos, informó la empresa en un comunicado.

S&P anunció que la decisión se debe al hecho de que las autoridades venezolanas no abonaron 200 millones de dólares de los cupones correspondientes de bonos globales emitidos con vencimiento en 2019 y 2024.

Este fin de semana se cumplieron los 30 días de período de gracia sin que se efectuaran los pagos, por lo cual la calificadora colocó la deuda soberana del país a largo y corto plazo en moneda extranjera en la categoría SD/D (selective default/default).

El endeudamiento en moneda nacional de largo y corto plazo se mantiene en CCC/C, el grado anterior a la suspensión de pagos. Sin embargo, la valoración de las perspectivas de que se cumplan los pagos es negativa.

S&P cree que hay un 50% de posibilidades de que Venezuela “pueda entrar en suspensión de pagos otra vez en los próximos tres meses”.

La noticia se conoce poco después de que el gobierno de Nicolás Maduro anunciara que había iniciado la refinanciación de su deuda externa en una primera reunión con sus acreedores que no arrojó resultados, aunque la versión oficial es que fue un inicio “auspicioso” del proceso para renegociar la deuda externa.

El monto a refinanciar por la deuda convertida en papeles de la república y de la petrolera estatal PDVSA es de más de 90.000 millones de dólares, alrededor de la mitad del total de la deuda externa.

El vicepresidente Tareck El Aissami, quien encabezó la comisión oficial, dijo que en los últimos 36 meses el país pagó por capital e intereses de la deuda 73.359 millones de dólares, pese a lo cual las calificadoras impulsaron un aumento del riesgo país, un instrumento de acción “artera” contra Venezuela, dijo el vicepresidente.

Según cálculos oficiales, el país tiene una deuda de cerca de 150.000 millones de dólares, con pagos anuales de unos 10.000 millones.

Consecuencias

Para un país en “default”, la primera consecuencia es que se convierte en un paria de los mercados financieros internacionales. No consigue créditos y -si lo logra- es a tasas astronómicas. En el caso de Caracas, además, el gobierno de Estados Unidos prohibió en agosto negociar nuevos bonos de deuda de Venezuela y de PDVSA.

Los acreedores pueden embargar activos en el exterior. Para Venezuela, lo más importante es la compañía Citgo, con sede en Estados Unidos, que refina y comercializa combustible en ese país.

Entre los principales acreedores de Venezuela están China y Rusia, pero también inversores, la mayoría estadounidenses, seducidos por los elevados rendimientos prometidos por Caracas dado lo mal calificada que está su deuda. (DPA)

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