El Ersept propone sanciones y nuevas reglas en nombre de hacer más eficiente el uso del agua

El órgano de control elaboró un borrador en el cual recomienda la instalación de medidores para fomentar el cuidado del recurso. Sugiere penalidades para usuarios que intervengan en la red de distribución, con el fin de extraer agua de modo irregular.

02 Abr 2017
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Históricamente, el acceso al agua potable, al igual que el resto de los servicios públicos, se expandió en Tucumán sin planificación específica. Por impulso espasmódico de las autoridades de turno se reunía el dinero de algún impuesto y se avanzaba con las obras. Después, los trabajos quedaban a cargo de los vecinos o del gobierno local. En el pasado reciente, los nombres de las reparticiones encargadas de extender el servicio de agua tenían una particularidad: Obras Sanitarias del Estado (OSE), Dirección Provincial de Obras Sanitarias (Dipos) u Obras Sanitarias de Tucumán (OST). Sólo reflejaban la importancia de las obras, sin considerar cómo se sostendrán en el tiempo. Esta situación es similar en el resto del país y en casi todas las naciones de América Latina.

Ante la creciente demanda de agua potable, y en un contexto de escasez (provocada, entre otras razones, por factores climáticos), urge la necesidad de regular y de optimizar el uso del recurso en la provincia. Así lo expresa un borrador del Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (Ersept), al que accedió LA GACETA.

En el documento se describen propuestas para ahorrar agua y para que su utilización sea más eficiente. Para ello, la iniciativa señala la necesidad de acordar un reglamento para disponer del agua. Sobre este punto, el Ersept propone nuevas obligaciones, tanto para la firma Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), encargada de la distribución del servicio, como para los usuarios. A continuación, algunos detalles de la propuesta:

• Reglamento de sanciones: según el borrador, es necesario disponer de un régimen de penalidades, como descontar sueldos a los gerentes de la distribuidora, o multar a los usuarios que intervengan en la red para extraer agua. El Ersept también propone sanciones por el uso indebido del recurso en época de sequía. En Salta y en Mendoza se restringen ciertos usos. Por ejemplo, está prohibido regar veredas cuando hay sol, porque el líquido se evapora rápido y se necesita arrojar más; también se prohibe lavar autos en horarios de mayor consumo domiciliario.

• Reglamento de instalaciones internas: sirve para que los usuarios construyan o refaccionen sus propiedades de forma tal que no se generen pérdidas de líquido. De esta forma, evitarán dolores de cabeza cuando se coloquen medidores de consumo.

• Nuevo sistema tarifario: es necesario avanzar hacia un esquema medido. Para estimular el uso eficiente del recurso, es preciso saber cuánta agua se produce y cuánta se consume.

• Utilizar tecnología: hay que incorporar inteligencia artificial y sistemas de telemedición y de comunicaciones para mejorar la calidad del servicio. Así, se podrá evitar la quema de bombas y la turbiedad en la red, entre otros problemas. No son herramientas costosas.

• Planificación para ofrecer el servicio: se requiere un plan director, por lo menos en las áreas de mayor expansión (norte de Yerba Buena, San Pablo, El Manantial, San Andrés y Los Nogales). Esto permitirá el diseño de una red integral y cada desarrollador contribuirá a la red general. En la actualidad, abundan muchas “miniredes” de agua que no se vinculan entre sí.

Desafíos del futuro

Según el borrador del Ersept, es necesario regular las responsabilidades de la empresa distribuidora y promover la colocación de medidores para los usuarios. El régimen tarifario actual, sostiene el documento, no estimula la medición, sino que cobra por el servicio en función de la cantidad de metros y de la zona donde está ubicado el inmueble, sin considerar si hay una pileta de natación o un estacionamiento.

“El sistema medido es el primer paso para fomentar el cuidado del agua”, afirma el organismo. Por otro lado, sostiene que es responsabilidad de la SAT reponer las instalaciones obsoletas, como los caños de agua obstruidos, que agotaron su vida útil y que deben ser renovados.

La iniciativa del ente de control recalca que las nuevas inversiones, para optimizar el servicio de agua, deben ser sustentables. “En los últimos diez años, el sistema se expandió como nunca antes. Eso supone un encarecimiento de los costos operativos y de mantenimiento de las instalaciones (pozos, redes, colectores y plantas). Sin embargo, las tarifas siguieron, más o menos, la evolución salarial de los usuarios. Es decir que, siendo generosos, sólo cubrió la inflación. Lógicamente, mientras más tiempo se prolongue este esquema, más se dañará el servicio”, concluye el Erspet.

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