"Peco y luego me confieso": la explicación de un sacerdote sorprendido en un club con prostitutas

El párroco fue grabado por una cámara oculta, donde confesó haber gastado entre 300 y 400 euros en una noche por servicios sexuales.

17 Feb 2017
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CAPTURA DE VIDEO.-

Un escándalo estalló en Italia, luego de saliera a la luz el video de un sacerdote en un club nocturno donde contrataba servicios sexuales por una gran cantidad de dinero.
La investigación fue realizada por el programa de actualidad La Gabbia, del canal italiano de televisión La 7. Silvio Schembri, periodista ciclo, fue el encargado ─con una cámara oculta─ de seguir y hablar con el párroco  que le dio detalles de lo que hacía y gastaba en los locales con porstitutas. 
En las charlas, el religioso le cuentó al periodista cuando accede a las zonas privadas con las mujeres, le hacen masajes que terminan en felación. En un momento, el cura contó que visita páginas pornográficas y que en una noche estuvo con cinco mujeres durante una hora y media por la que pagó unos 535 euros.
"Nadie se mete conmigo porque aquí te encuentras con gente casada y prometida. Si vienen a decirme algo, les digo que los conozco y que se lo voy a decir a su mujer. Yo luego me confieso", cometó el sacerdote que explica que usa el hábito cuando sale de noche para imponer respeto.
También, el hombre le declaró a Schembri que una de las trabajadoras del club le confesó que le faltaba un cura en su experiencia de privados: "Si quiere cometer un pecado, yo lo hago". Luego, el párroco abandonó la sala acompañado por la joven.Sin embargo al salir, se fue con el periodista a un segundo local de prostitución.
Una vez en el otro club, el padre da detalles de precios y características de las mujeres que trabajan ahí: "Vengo siempre porque hay mujeres muy bellas y es dónde menos dinero se gasta. "Ya estuve con aquella brasileña", confesó el clérigo señalando a una joven que bailaba en el escenario.

Un escándalo estalló en Italia luego de saliera a la luz el video de un sacerdote en un club nocturno contratando servicios sexuales por una gran cantidad de dinero.

La investigación fue realizada por el programa de actualidad La Gabbia, del canal italiano La 7. El periodista Silvio Schembri fue el encargado ─con una cámara oculta─ de seguir y hablar con el párroco que le dio detalles de lo que hacía y de lo que gastaba en los locales con prostitutas. 

En las charlas, el religioso le cuenta al periodista que cuando accede a las zonas privadas con las mujeres le hacen masajes que terminan en felación. En un momento, el cura también confiesa que visita páginas pornográficas y que en una noche estuvo con cinco mujeres durante una hora y media; por ese servicio pagó unos 535 euros.

"Nadie se mete conmigo porque aquí te encuentras con gente casada y prometida. Si vienen a decirme algo, les digo que los conozco y que se lo voy a decir a su mujer. Yo luego me confieso", comentó el sacerdote, que explica que usa el hábito cuando sale de noche para imponer respeto.

También, el hombre le declaró a Schembri que una de las trabajadoras del club le confesó que le faltaba un cura en su experiencia: "Si quiere cometer un pecado, yo lo hago", afirmó. Luego, el párroco abandonó la sala acompañado por la joven. Sin embargo, al salir, se fue con el periodista a un segundo local de prostitución.

Una vez en el otro club, el padre da detalles de precios y características de las mujeres que trabajan ahí: "Vengo siempre porque hay mujeres muy bellas y es dónde menos dinero se gasta. Ya estuve con aquella brasileña", confesó señalando a una joven que bailaba en el escenario.

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