“Hacer canciones para dejarlas en un cajón es hacerlas morir”

El cantautor porteño Hernán Lerner destaca el clima de solidaridad que existe en el movimiento a nivel nacional. Anfitriones tucumanos.

15 Nov 2016
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PRIMERA VEZ. Hernán Lerner debuta en Tucumán esta noche, luego de casi 20 años de carrera y tres discos. -

“Yo compongo para que alguien me escuche, más allá de que me encante lo que hago -destaca el cantautor porteño Hernán Lerner, que esta noche tocará en Casa Managua-. Emito un mensaje, y si nadie lo recibe, no tiene sentido que lo haga. Hacer canciones para dejarlas en un cajón es hacerlas morir”.

Con casi 20 años de carrera, Lerner resalta: “es la primera vez que llego a Tucumán, así que la expectativa es alta”. “Es muy difícil hacer giras sin una compañía o un productor que quiera apoyarnos; en lo independiente todo se hace cuesta arriba, aunque me guste mucho la gestión cultural. Si fuese por mí, me la paso viajando y tocando, pero no se puede”, le confiesa a LA GACETA.

- Venís a presentar tu nuevo disco.

- “Para tus malos ratos” es el tercer larga duración que hago con temas de mi autoría. Pero no vengo solo, sino que estaremos con un trío de voces y de guitarras acústica, española y eléctrica en el escenario, con Claudio Lafalce y Alejandro Fenili. No quiero ir solo a tocar, porque se desluce todo lo grabado en un disco que quiso vivir y dejar vivir para plasmar la pasión por disfrutar todo. Está lleno de colores y de cosas lindas que pasaron. La propuesta es presentar el nuevo material con mucha música en vivo, en un show que va a tener también canciones de producciones anteriores y algunas que se vienen para el próximo CD, pese a que hacer un disco sea el peor negocio que haya ahora.

- Acá te acompañarán además los cantautores tucumanos Álvaro Olmos y Martín García. ¿Los conocés?

- A Álvaro bastante por amigos en común, pero a Martín no en persona. Los cantautores somos una comunidad que se apoya en todo lo que puede. No hay egoísmos entre nosotros sino mucha colaboración; hay una suerte de entendimiento implícito entre los que somos hacedores de canciones de que los caminos que transitamos son colectivos.

- Presentás tu música como una fusión de vals, rumba, tango y blues. ¿Cuál te tira más?

- Me gusta mucho la rumba canción, quizás por raíces vascas. Uso su rítmica, pero le pongo mi estilo y mi impronta personal. Yo haría un disco sólo de rumba, pero mi productor artístico, que es Lafalce, me mataría. Todos tenemos fantasías que luego no son plasmables para que la gente lo digiera. También tengo ganas de hacer versiones de canciones de autor compuestas por otro.

- ¿La gestión cultural no le saca mucho tiempo a la creación artística?

- Es muy cierto, porque es un arma de doble filo. Le dedico dos a tres horas diarias a generar proyectos y el resto, a componer. Quienes se acercaron para producir mis cosas no traían ninguna propuesta seria o digna de tener en cuenta. En lo artístico sería mucho mejor que otro se ocupe de gestionar todo, pero nadie empuja el trabajo con el amor que uno lo hace. Tuve managers que se quedaron con el dinero de los shows y no aparecieron más, me ofrecieron contratos discográficos que eran un chiste, y no permito que otro venga a comer gratis de lo que hago. Está muy desvalorizada la labor del artista que pone el lomo y la energía, porque el negocio se lo lleva el otro. Si alguien se siente cómodo de esa forma, que la siga, no lo cuestiono.

- ¿Cómo te vinculás con las nuevas tecnologías, que conspiran con los discos físicos?

- Es otra ironía, otro doble filo. Yo vendo bien mis discos, pese a que está la idea de que ya nadie compra CD. Pero la tecnología es una herramienta muy superior a lo presencial, yo mantengo contacto con toda la gente que me escribe a mi página de Internet o al Facebook, me ocupo de responderle a cada uno y nada más lindo que eso para crear un vínculo. Me escribieron páginas enteras de lo que significó una canción para una persona que no conocía, y es algo bello. Y te permite llegar al mundo con un click, cuando el sistema tradicional de sacar un disco y pasarlo por radio y por TV te encierra como en una burbuja mística, por más lindo que sea que te idolatren, porque todos somos laburantes. Hacemos mucho lo que se llama concierto de living, un grupo chico de gente que nos conoce y nos llama para tocar para ellos en el fondo de una casa. Se disfruta del trabajo en una forma súper familiar, que no es estar frente a 5.000 personas. Son cosas distintas para el ego.

- La última: ¿sos algo de Alejandro Lerner?

- Lo único en común es que los dos hacemos todo a pulmón...

ACTÚA HOY

• A las 22, en Casa Managua (San Juan 1.015), con los tucumanos Álvaro Olmos y Martín García.

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