El 37% de los chicos no estudia carreras científicas “porque tendría que estudiar mucho”

El dato de que los jóvenes del Norte argentino son los que menos información científica consumen impulsó a un grupo del Conicet y de la UNT a impulsar el muestreo “Actitudes de los estudiantes del ciclo medio de Tucumán hacia el estudio de las ciencias”. Aquí, una síntesis y diagnóstico de esa relación difícil entre los alumnos y las ciencias.

01 Ago 2016
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PARTE DEL EQUIPO. Elisa Colombo, Nora Jarma, Adriana Pérez, Javier Santillán, Adrián Chirre y Christine Isgro. la gaceta / foto de analia jaramillo

A la mitad de los chicos tucumanos les resultan difíciles las matemáticas; y si bien reconocen que los científicos aportan con su trabajo a un mundo mejor, los jóvenes afirman: “las ciencias son difíciles para mí”. Será tal vez por eso que, a la hora de elegir carrera universitaria, los jóvenes tucumanos eligen, en general, carreras de las ciencias más “blandas”. Esa percepción que registran funcionarios y docentes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y del Conicet, más el dato de que los jóvenes del norte argentino son los que menos información científica consumen en todo el país (Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, 2007) llevaron a un equipo multidisciplinario a encarar el proyecto “Actitudes de los estudiantes del ciclo medio de la Provincia de Tucumán hacia el estudio de las ciencias”, en el marco de un programa financiado por el Ministerio de Ciencia y tecnología de la Nación. Fue un muestreo con alumnos del último curso de escuelas secundarias de toda la provincia, tanto estatales como privados, urbanos y rurales, que arrojó resultados que deberían servir, afirman los ejecutores de esta iniciativa, para que cambie esta relación traumática entre muchos de los jóvenes tucumanos y las ciencias.

Entre otras cuestiones, se indagó qué materias les cuestan más, si los profesores los estimulan, cómo impactan las diferencias de género, así como las económicas y nivel educativo de los padres. En el trabajaron como voluntarios encuestadores psicólogos previamente entrenados.

“Nos interesaba conocer las representaciones y actitudes de los adolescentes en relación a la actividad científica y el concepto de ciencia, a sus aplicaciones, en tanto herramienta valiosa para diseñar estrategias orientadas a promover vocaciones hacia las ciencias”, reflexionaron, en diálogo con LA GACETA, Elisa Colombo y Nora Jarma, dos de las responsables de este proyecto cuyo trabajo de campo se realizó el año pasado, durante la gestión de Silvia Rojkés al frente de la cartera educativa. “Notamos que los chicos creen que hay que tener una inteligencia superior para hacer ciencia, y otra, muy importante, sabemos de la importancia de la experimentación, que es lo que te permite acercarte a la ciencia, enamorarte de ella, Ahora, con los resultados a la vista, se trata de encarar una nueva etapa, con el ministro Juan Pablo Litchmajer, que está muy involucrado en esta propuesta”, señaló Colombo.

En la muestra aparece que la mitad de los jóvenes encuestados en Tucumán consideran que las matemáticas les resultan difíciles. Y que si bien en las Técnicas tres de cada 10 viven esa dificultad, el número trepa a seis de cada 10 en las públicas rurales. Otra respuesta significativa es la relativa a visitar museos, reservas ecológicas o exposiciones sobre ciencia y tecnología: seis de cada 10 jóvenes manifiesta interés en hacerlo (no lo hacen); pero son los de las públicas rurales los más interesados (cinco de cada 10 en el primer caso, y siete de cada 10, en el segundo).

Entre los temas que se indagaron en el muestreo, ocupó un lugar importante el relativo a la representación que los chicos se hacen de los científicos. Lejos de los tiempos en los que Domingo Cavallo los mandaba a lavar los platos, nueve de cada 10 alumnos tucumanos ya egresados define que son “gente importante”.

En esa dirección, el 90 % de los entrevistados respondió que estudiar ciencias en el colegio es útil para su vida; y ocho de cada 10 consideraron que la gente debería entender de ciencia porque esto influye en sus vidas diarias. Sin embargo, cuando hablan de medio ambiente, los chicos perciben que la tecnogía no es neutral. “Las actitudes positivas en relación a los beneficios de la ciencia y la tecnología no evitan que de manera simultánea se sostengan posturas críticas respecto a sus efectos o riesgos, por ejemplo, en el medio ambiente. De los jóvenes tucumanos, el 47% manifiesta estar de acuerdo con el hecho de que la tecnología tiene efectos perjudiciales”, indica.

La red, TV y LA GACETA

¿Cómo se informan sobre hechos científicos los jóvenes tucumanos? Se indica que, en coincidencia con los resultados de la Tercera Encuesta Nacional (Ministerio de Ciencia, 2014), la TV e internet aparecen como los formatos más influyentes a la hora de informarse sobre ciencia y tecnología: ocho de cada 10 encuestados los usan para informarse (y en los alumnos de Técnicas, nueve de cada 10). Se observa que los medios gráficos son “bastante utilizados”; y que LA GACETA es para ellos una importante fuente informativa, además de un recurso para trabajar en el aula: casi seis de cada 10 encuestados dicen emplear nuestro diario para informarse. También se señala que cuatro de cada 10 encuestados dicen usar revistas con cierta frecuencia. Y que el dispositivo al que menos recurren los jóvenes tucumanos para informarse sobre ciencia es la radio: sólo cuatro de cada diez lo hacen, y ese porcentaje no cambia ni siquiera en los ámbitos rurales. Pero el porcentaje inquietante de esta muestra es el hecho de que el 37% de los entrevistados reconoce que no estudiaría carreras científicas “porque tendría que estudiar mucho”.

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