Corrió 158 kilómetros para exigir que la Justicia lo deje ver a su hijo

Osvaldo Vignolio fue desde Balcarce a General Guido para que le restituyan el niño que crió por dos años junto a su esposa. Su historia.

26 Jul 2016
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PURA EMOCIÓN. Octavio y Victoria lloran durante los últimos metros antes de finalizar el recorrido. FOTO TOMADA DE LACAPITALMDP.COM

BUENOS AIRES.- Impulsado por el amor y motivado por la desesperación, un hombre corrió 158 kilómetros para reclamar que la Justicia le permita al menos ver a su hijo del corazón, al que crió durante dos años junto a su mujer y de quien no sabe nada desde el año pasado.

Octavio Vignolio corrió desde Balcarce a General Guido durante tres días. Al llegar, lloró y abrazó a su esposa y su hermano Alejandro, quien lo acompañó todo el recorrido. “Queremos ver a Titi y seguiremos reclamando por él, queremos que se haga justicia”, dijo.

Vignolio y Victoria Balda, en abril de 2014 tomaron contacto con un niño de 16 meses de vida. Se encontraba internado en el Hospital Materno Infantil de la ciudad de Mar del Plata, a donde había llegado desde Villa Gesell en grave estado debido a maltratos físicos provocados por su madre biológica, informó el diario "La Capital".



Por intermedio del Servicio Local de Villa Gesell, Octavio y Victoria conocieron al bebé al que nadie visitaba. Los autorizaron a verlo completar el recorrido durante cinco días hasta que le dieron el alta.

Los Vignolio volvieron a Balcarce con Titi y la promesa de una guarda con fines de adopción. Después del fracaso de una revinculación con la familia biológica, la jueza de Familia de Dolores, Verónica Polchowski, les dio una luz de esperanza para que puedan adoptar al menor, pese a que aún no estaban inscriptos en el Registro de Adoptantes.

Al poco tiempo Polchowski cambió su decisión y decidió entregar a Titi a una familia de General Guido, que después de unos días les comunicó a Octavio y Victoria que desistían de la posible adopción y el Tribunal de Familia de Dolores decidió que el niño permanezca en el hogar de Balcarce.



Sin embargo, tres meses después, la jueza Polchowski ordenó que Titi fuera llevado a Dolores y entregado nuevamente a la familia de General Guido e impuso a los Vignolio una restricción de acercamiento.

Hace casi un año y medio que los Vignolio siguen reclamando. “Lo que más llama la atención es que todos los funcionarios políticos que han tenido acceso al caso expresan que la jueza Polchowski actuó mal, que se cometieron toda clase de irregularidades, abuso de autoridad y lo más terrible es que nunca se tuvieron en cuenta los Derechos del Niño”, señalan en cercanías de la familia.

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