Una familia fue rehén de seis ladrones en Ranchillos

Los delincuentes ingresaron a la casa mientras los ocupantes dormían. Los ataron, les robaron y antes de huir se tirotearon con la Policía.

16 Jul 2012
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DRAMA. La familia asaltada vivió minutos de terror. ARCHIVO LA GACETA

Fueron 45 minutos minutos de terror. Una familia fue rehén de un grupo de ladrones que entró a su casa en la localidad de Ranchillos, al este de la provincia. Los delincuentes los encañonaron mientras dormían, y tras atarlos con piolas y alambres, robaron dinero y objetos de valor.  Cuando salieron de la vivienda, se tirotearon con la Policía y escaparon en un automóvil.

El hecho se produjo a las 3 de la mañana del sábado, según confirmaron desde la comisaría local. Miembros de la familia, compuesta por ocho personas -que solicitaron la reserva de su identidad por temor a represalias- relataron a LA GACETA que seis ladrones, fuertemente armados y con chalecos antibala, ingresaron al domicilio ubicado a la vera de la ruta 302.

Luego de reducir a punta de pistolas y de atar a los ocupantes de la vivienda, entre ellos tres menores, los ladrones revolvieron todas las habitaciones y hallaron una caja de seguridad, de la que sustrajeron dinero. Además, se llevaron una cámara de foto, una filmadora, teléfonos celulares y zapatillas.

Los ladrones también ataron a un vigilador, quien se encarga de cuidar un predio ubicado al frente de la casa, donde se estacionan colectivos de una empresa de transporte, que pertenece a la familia.

Mientras los delincuentes revolvían todo, las víctimas permanecieron inmóviles, sin poder hacer nada. "Tuvieron todo el tiempo que quisieron para actuar. Además de atarnos, nos insultaron para generarnos miedo", contó una de las mujeres, que pidió no ser identificada.

Respuesta policial
Cuando habían pasado 45 minutos de iniciado el robo, el cuidador logró liberarse de las ataduras y avisó a la comisaría de Ranchillos, desde donde le respondieron que no disponían de móviles para trasladarse. Un grupo de vecinos fue hasta la seccional y trajo por su propios medios a dos agentes que decidieron intervenir.

Cuando llegaron a la vivienda, un vecino efectuó un disparo que alertó a los delincuentes. Apurados, salieron de la casa y se tirotearon con los uniformados que estaban afuera. "Los policías tenían pocas balas, por eso los ladrones, que estaban provistos de muchas municiones, lograron subirse a un auto y se escaparon. La balacera fue tremenda", describió otra de las víctimas.

La damnificados afirmaron que Ranchillos es una zona insegura y que se sienten desprotegidos. "No puede ser que la Policía no tenga móviles para trasladarse. Vivimos con mucho miedo. En esta casa viven niños que pasaron un momento terrible", expresó una de las mujeres de la casa. LA GACETA ©

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