Una explosión en el centro de Río aterró a los turistas

Hubo tres muertos y 17 heridos por una acumulación de gas. Tras el accidente, la Policía desalojó un hotel de la zona. La mayoría de las víctimas fueron transeúntes. Gran alarma

14 Oct 2011
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DESTROZOS. El edificio donde estaba ubicado el restaurante quedó con graves daños, en la plaza Tiradentes. AFP

RÍO DE JANEIRO.- Al menos tres personas murieron y 17 resultaron heridas, tres de ellas de gravedad, en una fuerte explosión ocurrida ayer de mañana en un restaurante del centro de Rio de Janeiro, según informó la secretaría de Salud de la ciudad. El alcalde de la ciudad, Eduardo Paes, informó que "la mayoría de los heridos son transeúntes; no fue una tragedia mayor porque las tiendas recién empezaban a abrir" a la hora de la explosión, a las 07.30 hora local.

"Una acumulación de gas se produjo en el restaurante el miércoles (un día feriado, cuando el lugar estuvo cerrado) a raíz de un escape de gas. Se trataba de gas en garrafas. Cuando el cocinero llegó y encendió la luz, se produjo la detonación", indicó a su vez el portavoz de Seguridad Pública del estado de Rio, el coronel Lima Castro.

La deflagración fue tan violenta que "el cuerpo del cocinero, identificado por otro empleado del restaurante, fue proyectado 50 metros y quedó en el medio de la plaza" Tiradentes, frente al restaurante, subrayó. "Los otros dos muertos eran personas que caminaban por el lugar", añadió el militar.

La explosión se produjo en un restaurante ubicado en un edificio de 11 pisos en la plaza Tiradentes, una de las más animadas del centro de Rio de Janeiro y antiguamente conocida como un centro de prostitución. La plaza del siglo XVIII había sido completamente renovada el año pasado. La plaza quedó destrozada, llena de escombros, vidrios rotos, aparatos de aire acondicionado destruidos y manchas de sangre. La planta baja y el primer piso del edificio quedaron completamente destruidos. El alcalde relató que la Defensa Civil "pasa un peine fino al edificio, que fue completamente evacuado, para evaluar los riesgos de derrumbe".

Jorge de Assis Rodrigues, de 37 años, fue testigo del accidente. "Fue aterrador. Me salvé gracias a un cafecito de 50 centavos de dólar", dijo a periodistas, al explicar que decidió parar a tomar un café antes de pasar por la puerta del restaurante.

"Vi el cuerpo de un hombre caer en el suelo, muerto. Sentí que el suelo temblaba todo. Parecía una escena de guerra", añadió. Tras la explosión, decenas de turistas huyeron corriendo del hotel Ibis-Formule 1 contiguo al restaurante, que fue temporalmente evacuado. Una puerta-ventana del hotel estalló en pedazos, en medio de la alarma generalizada. (AFP-Reuters)

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