¿Por qué cuesta tanto decir basta?

02 Jun 2011
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Una relación de pareja que no da para más, un trabajo que hace tiempo dejó de dar satisfacciones, una casa en la que todo parece feo, una carrera universitaria que no me sirve... ¿Por qué no puedo decir basta? A muchas personas la idea del cambio les produce vértigo, angustia, y finalmente queda desplazada para otra oportunidad. El tiempo pasa y hay quienes prefieren la comodidad y la seguridad de lo conocido antes que la promesa de un futuro mejor. El precio es la insatisfacción. Los psicólogos afirman que el miedo al cambio es la sensación desagradable más antigua del ser humano, pero es la única que produce crecimiento y felicidad.
La pareja de varios años nos da seguridad y comodidad, por eso algunas personas se resisten a las rupturas.
La empresa nos da sentido de pertenencia, y esta es una de las razones por la que cuesta tanto cambiar de trabajo.
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