EDUCACIÓN

Los padres sobreprotectores generan hijos muy dependientes

La escuela es donde más se hacen notar los progenitores "helicóptero". No sólo ayudan a sus hijos en todo, sino que además hasta les hacen los deberes. Consecuencias.
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DEMASIADA ANSIEDAD. Cuando los padres quieren evitar a toda costa que a los chicos les ocurran cosas, su actitud termina siendo contraproducente.

Vayan donde vayan, una sombra los seguirá de cerca. Están ahí, con sólo levantar la mirada, los chicos pueden ver a sus padres sobrevolando sobre sus vidas en cada acto, en cada movimiento. ¿Dónde estás? ¿Ya saliste? ¿Por qué te demorás? El celular no para de sonar. Es mamá, que lo quiere saber todo. Se trata de los "padres helicóptero" llamados así porque rastrean a sus hijos en forma permanente, pretenden influir hasta en sus mínimas decisiones y hasta tratan de salvarlos de situaciones engorrosas, quitándoles la posibilidad de aprender de sus propios errores.

La actitud de estos padres o madres (más frecuentemente) no cambia con el paso del tiempo. "Se perfilan en la primaria y continúan hasta que el chico dice basta, lo que sucede generalmente en la Universidad. Mientras tanto, se paran en la puerta del aula a esperar a la maestra para convencerla de que su hijo es el mejor de la clase. Son de las que hacen regalos caros a los docentes para favorecer la simpatía hacia el hijo. Son de discutir sobre las notas que pone el docente, y hasta piden explicaciones de por qué al chico se le puso nueve y no 10", cuenta el profesor Héctor Durand, con 42 años de trayectoria como profesor y 18 como rector del Instituto Tucumán.

"A veces, no sólo lo ayudan en las tareas (que está muy bien) sino que les hacen los deberes y las guías en las que el alumno debe investigar y es fundamental que se desenvuelva solo. No falta el que miente por el hijo: habla por teléfono para decir que no va a poder rendir la prueba porque está enfermo, cuando no es cierto; y hasta justifican que el alumno no puede hacer natación por razones de salud, cuando en realidad le tiene miedo al agua. Todo esto desautoriza al colegio como educador y como autoridad, anula al chico y se le enseña a mentir", advierte el profesor.

"Este tipo de actitudes es mucho más común de lo que se cree. Todos los años los padres se pelean por la bandera de sus hijos. El padre muchas veces se presta a la mentira y va al colegio a contar una telenovela lastimosa, para que al hijo le tengan consideración. Me da mucha pena ver a los padres hacer papelones", comenta.

Utilizan pretextos

En la escuela primaria los "padres helicóptero" se hacen notar mucho más. "Son los que aparecen en la mitad de jornada escolar con cualquier pretexto, para ver qué está haciendo su hijo. O se aparecen en medio de la clase con una bolsita de la farmacia que contiene el gel higienizante. En todos los grados siempre hay uno o dos padres que todos los días se acercan a preguntar cómo hacer las tareas y piden prestados los cuadernos de los compañeros para compararlos con los de los hijos. Además son los mismos que se quedan a copiar las tareas con su puño y letra porque su hijo no terminó", destaca la maestra de 6º grado Catalina de Rodríguez .

Los "padres helicóptero" generalmente no reconocen la sobreprotección que ejercen. Los resultados vienen después. Cuando no está mamá o papá cerca de ellos se sienten inseguros y huérfanos.