"Los pasajeros podrían haber perdido su vida si ocurría un accidente"

Desde el aeropuerto explicaron que, sin las autobombas, no estaban en condiciones de proteger a los viajeros. "Nuevamente contamos con todas las medidas de seguridad". Esta mañana las aerolíneas operaron con normalidad.

30 Ago 2008
El jefe de Operaciones del aeropuerto internacional Benjamín Matienzo, José Norberto Barrera, explicó hoy que fue necesario suspender los vuelos comerciales durante el lapso que demoraron los trabajos de reparación de una de las autobombas porque, de lo contrario, la Fuerza Aérea no habría estado en condiciones de proteger a los pasajeros si se producía un accidente.

"Quienes aterrizan y despegan cuentan ahora con las máximas medidas de seguridad. Más allá de los malos momentos que pasaron los viajeros, deben comprender que si permitíamos que ellos volaran, podrían haber perdido su vida. Si ocurría un percance, no habríamos podido rescatarlos", añadió Barrera.

"Cuando compra un pasaje, el cliente le confía su vida a la aerolínea. Y la empresa nos confía a nosotros la vida de todos los ocupantes del avión. Estamos obligados a garantizar la seguridad de quienes viajan", justificó. En diálogo con LA GACETA, reconoció también que la quema de cañaverales en los alrededores de la aeroestación genera preocupación, no sólo porque los camiones hidratantes deben salir a apagar los focos de incendio, sino también porque el humo que se desprende de los campos causa inconvenientes en los vuelos.

"Cuando el humo es importante, los pilotos deben aterrizar en condiciones de visibilidad disminuidas", advirtió el militar. Ayer, cerca de las 20, una de las autobombas que estaba descompuesta fue reparada y esto permitió que las naves de gran porte pudieran operar nuevamente en la pista, tras 48 horas de espera.

El aeropuerto dispone de tres coches hidratantes. Dos de ellos poseen los equipamientos necesarios para actuar en el caso de que se produzca un siniestro con una nave de gran porte; el tercero tiene capacidad para combatir incendios en aparatos de menos de 18 metros de largo por tres de ancho de fuselaje.

Una de las dos autombas principales había sufrido un desperfecto en el motor a principios de esta semana. A la otra se le detectó una falla en el compresor de aire el miércoles por la tarde, luego de que se la usara para apagar las llamas de un cañaveral. Esta mañana, los técnicos seguían trabajando para reparar el otro camión.

La empresa Andes informó que se normalizaron las frecuencias. Aerolíneas Argentinas también dijo que sus vuelos están arribando y partiendo de Tucumán sin inconvenientes. LA GACETA ©
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