Si algún desprevenido aparecía por la zona del “Único Madre de Ciudades”, cerca las 16, no habría creído que un Mundial acababa de comenzar allí adentro. No habían hinchas exaltados; tampoco ese típico calor que ofrece los alrededores de un estadio de fútbol.
Mundial Sub-20: un festejo en el debut, pero hay muchísimo que mejorarEn los diferentes puntos cardinales del “gigante” santiagueño, los hinchas apuraban el paso con el único objetivo de eludir la llovizna tenue pero persistente.
Faltaba el folklore característico, los cánticos, las banderas, la previa, el aliento, los bombos, los hinchas. Faltaba mucho, casi todo.
En un rincón de la costanera, casi enfrente del acceso Este, y mientras desde el interior del estadio se escuchaban un murmullo en medio del duelo entre Guatemala y Nueva Zelanda, un grupo de tucumanos compartían unos cócteles; el aperitivo del plato fuerte Argentina-Uzbekistán.
Los hinchas de San Martín y de Atlético compartían del mismo vaso y se pasaban de mano en mano un cigarrillo. Se los notaba felices, disfrutando de un momento que tal vez podría llegar a transformarse en una anécdota enorme el día de mañana.
Alegría en Atlético Tucumán por el debut de Maestro Puch en el Mundial Sub-20“Esto es un regalo, pero un regalo en serio. Argentina no se había clasificado al Mundial, pero apareció esta oportunidad. En Santiago, acá nomás; había que aprovecharla”, dice Samuel Albarracín. “Se dio todo perfecto. Un sábado a la tarde, cerca de casa; la ocasión ideal para ver fútbol y un Mundial nada menos”, agrega el fanático de Atlético.
Junto a él habían llegado Teo Marengo, Maximiliano y Javier Baumann, Nicolás Ragone, Joaquín Fernández y Agustín Juri, quien lucía una campera del “santo”. “Está muy bueno vivir esto con amigos. Además, quién te dice el día de mañana algunos de estos cracks explotan y uno puede decir ‘yo lo vi jugar en Santiago’”, asegura Juri, recordando palabras de su padre. “Me acuerdo que mi viejo siempre me contaba la anécdota de que él se levantaba a verlo a Diego (Maradona) en 1979. Ojalá yo pueda contarles algo así a mis hijos, sería hermoso”.
No hay clima de cancha. Los fanáticos no aparecen en escena. Por el contrario, se ven familias enteras. Muchos padres que cumplen el sueño a sus hijos de llevarlo a ver la Selección. No a la “Scaloneta”, esa que arrancó lágrimas de festejos a fines de 2022, pero una selección al fin.
Ceremonia Inaugural Mundial Sub-20: Patricia Sosa, tango, rock, colores y decenas de banderasAdemás, la zona del estacionamiento del “Madre de Ciudades” luce casi repleto de ómnibus urbanos (ni que hubiese sido un acto político en época de elecciones). La Dirección de Deportes de Santiago aprovechó la máxima cita para acercar a los clubes; y el Gobierno, a los municipios.
“Vamos, vamos los pibes; vamos, vamos los pibes”. “Gringo”, un hombre que peina canas, agita a un grupo que flamea una bandera que lleva la impresión “Comisión Comunal El Caburé”. “Esto es para todo el pueblo, para los chicos de la escuelita de fútbol; para todos. Es hermoso estar acá; realmente parece un sueño”, advierte Juan Villalba, representante de un grupo de 43 personas que viajó más de cinco horas, desde un pueblo que está casi en el límite con Chaco, para ver en acción al equipo de Javier Mascherano.
Hay representantes de Central Córdoba, de Mitre y de Güemes; los clubes que mejor presente futbolístico tienen en la actualidad en la vecina provincia. Pero también de cada institución deportiva. “Fue una buena movida del Gobierno. Acercó a los chicos al Mundial, y de paso llenó el estadio para que la inauguración tenga otro color”, dice el allegado a una de las delegaciones, que prefiere no dar a conocer su nombre.
Cerca de las 16.30, por el acceso Oeste aparece uno de los grupos más ruidosos. Cantan canciones de cancha y capturan el momento con sus celulares. Santiago Chávez es entrenador de las divisiones inferiores de Sarmiento de La Banda e intenta tranquilizar para que la tropa pueda posar para la foto de LA GACETA. “Nos llamó la dirigencia del club y nos dijo que juntemos 45 chicos. Acá estamos, listos para ver en acción a la Selección. Es muy bueno que los chicos puedan vivir un momento como este”, asegura.
Buen debut para Argentina en el Mundial Sub-20: le ganó 2 a 1 a UzbekistánEl estadio se termina de poblar casi sobre el inicio de la fiesta inaugural, pero el clima de cancha recién aparece al final del acto cuando truena el ya famoso “el que no salta, es un inglés”, ese que mutó en el “Argentina, Argentina”, luego del himno.
La fiesta inaugural fue la fiesta de la familia, del mundo del deporte y de los municipios. Ellos sí vibraron con el inicio de la gran cita ecuménica.