En tiempos de campaña, todo el mundo promete. Pasó en 2019 cuando la actual gestión anunciaba que, con la llegada de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner retornaba el “asado para todos”. Y eso ha quedado inmortalizado con aquel spot de campaña en el que un hombre tomaba mate y miraba, con nostalgia, una parrilla que ahora estaba ocupada por tarros. “Llegaba el fin de semana y alguien decía: ‘¿che, sale asado?’ La verdad que empezar a perder esas cosas… Lo bueno es que en un tiempito todo esto va a mejorar”, se dijo en aquella promesa de campaña. Casi cuatro años más tarde, no sólo no se cumplió aquello, sino que el asado ha pegado un salto que, en el caso de las carnicerías de los barrios tucumanos, fue del 50% en promedio, con un valor estimado en los $ 1.800 por kilo.
El incremento en el valor de la carne vacuna ha sido fundamental para que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) trepara un 13% en febrero y se ubicara en $ 71.384 para una familia tipo, de acuerdo con la medición mensual que realiza el Instituto de Investigación Social, Económica y Política (ISEPCi) a través de su Índice Barrial de Precios (IBP). La CBA marca el límite de ingresos que requiere un matrimonio con dos hijos pequeños para que no caigan en situación de indigencia. El encarecimiento del valor de la carne ha llevado, por caso, a que el consumo per cápita anual haya sido de casi 50 kilos, lejos de los 68 kilos de la década pasada.
Según el ISEPCi, el reajuste del 13% también se experimentó en la Canasta Básica Total de los barrios que pasó de $ 143.208 en enero a $ 162.043 en febrero, con amplio impacto del valor de los alimentos y de algunos servicios que se reajustaron durante ese período, además de las compras anticipadas por el inicio de las clases, tanto en útiles escolares como en uniformes. Estos valores presagian que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que la semana que viene será difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) rondará el 6% en la medición del mes anterior y que el programa de Precios Justos en siete cortes populares de carne no tuvo el efecto esperado por el Gobierno nacional, al menos en el interior del país.
El IBP se inició en abril de 2012 con un censo de negocios que abarcó las zonas de Tafí Viejo y Villa Carmela, San Miguel de Tucumán y La Banda del Río Salí. Involucrando 15 barrios y 50 encuestadores y encuestadoras. La cantidad de comercios censados fue de 824.
En el desagregado de la Canasta Básica Alimentaria, el ISEPCi registra tres grandes rubros y sus variaciones tanto mensuales como interanuales.
Almacén: una familia tipo gasta mensualmente $ 32.484 en productos que adquiere en comercios de barrio. En febrero, el precio de esos artículos ha subido un 12,5%, según la medición privada, mientras que en la comparación interanual se expandió un 130,8%.
Verdulería: el gasto mensual ha sido de $ 14.401 en promedio, lo que evidenció una baja de casi 6% respecto de los valores de enero, con una readecuación del precio de la papa, la cebolla y el zapallo, tres verduras de uso frecuente en el hogar. En la variación interanual, a su vez, el reajuste fue del 139%.
Carnicería: En promedio, una familia tipo gastó en febrero alrededor de $ 24.500 para cocinar durante ese mes. El incremento de los cortes más vendidos ha sido de casi un 30%, mientras que si se compara con febrero de 2022, el aumento fue del 97%. El ISEPCi registra una suba del 50% en el precio del kilo de asado y casi un 34% en el valor de la nalga, un corte que usualmente se utiliza para las milanesas. A su vez, el precio del pollo experimentó un reajuste del 12,8%, mientras que el pescado subió 18%, según el reporte mensual al que accedió LA GACETA.