Una trágica caída en un pozo de agua de más de 50 metros de profundidad le costó la vida ayer, en un predio privado ubicado en la localidad mendocina de Guaymallén, a un niño de seis años.
Pasadas las 19, se alertó a los servicios de emergencia que un pequeño había caído accidentalmente al interior del pozo, en donde hay una obra en construcción de un complejo de departamentos.
Cuando llegó la Policía, el padre del menor ya había ingresado al hueco para tratar de rescatarlo y, para rescatarlos, fueron convocados Personal del Cuartel Central de Bomberos y del Servicio de Emergencias Coordinado.
Con una cuerda de aproximadamente 30 metros, el padre del menor bajó y, después, se metió por un caño para intentar rescatarlos.
Desde el Ministerio de Seguridad local indicaron que, horas más tardes, bomberos lograron extraer sin vida al niño y, luego, a su papá.
En diálogo con la prensa local desde el lugar de los hechos, el Comisario Pablo Domínguez, expresó que “el niño habría caído accidentalmente a un pozo de agua de casi 60 metros de profundidad”.
El padre del niño, quien trabaja en el predio, fue trasladado al hospital Central para su atención por las lesiones que presentaba que no serían de consideración, detallaron las fuentes policiales.