El jefe de Campaña de la formula oficial no debe perder de vista dos escenarios de alto riesgo electoral que son: el desequilibrio financiero imperante en las listas oficialistas, y la mixtura que integran, la inflación, la indiferencia y el nepotismo imperante en los partidos familiares que tratan de eternizarse en el poder mediante la consanguinidad familiar. La inequidad financiera en la interna oficialista, está empujando a la superficie indicios reveladores, semejantes a una semiplena prueba sobre el lugar donde se guardan los recursos anticipados a un sector del oficialismo, escenario reforzado por LA GACETA en su edición del 27/1/23, bajo el título “Peronistas comienzan a definir sus armados”, referenciando el destino de los fondos no reintegrables, oportunamente transferidos a un municipio cabecera de la sección Este. La mansedumbre de los candidatos de la sección conflictuada, permitió que al armado de la lista “Tucumán para Victoria” lo encabece una sola familia, lo que es toda una orientación para la ubicación de los fondos y el destino de los mismos, que podrían utilizarse para afrontar los gastos políticos de los seis departamentos que componen la sección, dando paso a una posible malversación de fondos públicos, hecho que comprometería seriamente al responsable de la maniobra, que será dilucidada al momento del análisis de las Cuentas de Inversión correspondientes a los ejercicios 2021 y 2022. El segundo escenario de riesgo, lo lidera el proceso inflacionario, empujado por la indiferencia y el nepotismo de quienes montados en su posición social dominante, no cuidaron el poder adquisitivo del vecino, originando rechazos e incertidumbres, que podrían desbordarse en las urnas.
José Emilio Gómez
gjoseemilio823@gmail.com