La salida desde la ciudad de Lules para ingresar a la autopista con dirección al sur de la provincia suele estar cubierta de basura. Es el lugar preferido por los vecinos para arrojar sus desperdicios. La mala costumbre ciudadana se suma a la burocracia estatal.

La llegada a Tafí del Valle suele tener algunas sorpresas. Los animales pastando antes de la llegada al dique es normal en el imponente paisaje. Pero al salir de los serpenteos de la ruta 307 suelen aparecer chanchos que obligan hacer inesperadas maniobras.

La avenida Perón en Tafí del Valle se vuelve intransitable casi todos los eneros. Turistas, veraneantes y ciudadanos del valle terminan cometiendo todo tipo de infracción al circular con tanto tránsito.

Los cuatriciclos son un arma de doble filo. Es un divertimento que sin duda atrapa a todos sin distinción de edades. Sin embargo, están prohibidos y son inestables. Un accidente puede ser grave.

Cada recorte del paisaje tafinisto representa el cuadro de una obra de arte. Sin embargo, el automovilista no puede distraerse mirándola porque los animales sueltos son un peligro constante.