La fórmula ganadora de los comicios de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), de Sergio Pagani (Rector) y Mercedes Leal (Vicerrectora) se presentó como el equipo para conducir la UNT del futuro. “La Universidad es una construcción colectiva y a la vez es un proyecto inconcluso en el que hay mucho, siempre hay cosas para hacer, innovar, para trabajar”, dijo Pagani. En los siete meses de gestión, se acomodó la herencia de la administración del ex rector José García, que había dejado una UNT equilibrada presupuestariamente, y también se vieron las dificultades para avanzar. “La Universidad de Tucumán es enorme, es la quinta del país. El gran desafío es transformarla progresivamente… tiene una gran inercia que le permite a veces andar sola; eso es positivo pero a la vez para cambiar un par de grados el rumbo hay que hacer mucho esfuerzo”, dijo Leal.

Algunos retos para 2023:

Minería:

Al cabo de un 2021 en el que pareció que se llegaba al fondo con los problemas derivados del frustrado acuerdo para el futuro emprendimiento minero de Agua Rica, las comisiones de la UNT analizaron a fondo la cuestión minera y diagnosticaron que no había habido control adecuado y que se estaba lejos de una política ambiental. 2022 fue un período de informe para las nuevas autoridades (quedó por hacerse una sesión explicativa) mientras se esperan definiciones legales en la relación con Catamarca, ya que se ha planteado judicialmente dar de baja el acta firmada por el ex rector Juan Cerisola en 2008 con Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), empresa de la que la UNT forma parte, para cambiar la forma de distribución de las regalías mineras. La UNT ha pedido que se mantenga el porcentaje de 40% de las regalías para la construcción dela Ciudad Universitaria, según estaba establecido por la ley 14.771 de 1958. Catamarca ha solicitado que este cambio sea informado a la Sigen –explicó el secretario General de la UNT, José Hugo Saab- para evitar futuros problemas legales, porque con la nueva modificación se les quita un porcentaje a las otras universidades. El funcionario dice que espera que en 2023 se avance en este sentido. Pendiente está el debate que varias veces amenazó con explotar, que es el de las razones por las que la UNT participa en la minería, sobre todo por la floja actuación universitaria en el cuidado ambiental. Según Saab, están avanzadas las conversaciones con Ciencias Naturales y Ciencias Exactas “para dar forma definitiva al Observatorio de Medio Ambiente”.

Asunt:

La obra social arrastra siempre la necesidad de un plan de reestructuración de la Asunt, de cuyo pasivo se hace cargo la Universidad. Las últimas informaciones dieron cuenta de “servicios de laboratorio de alta calidad y a bajo costo” y de un convenio con el PAMI para compartir prestaciones, pero una de sus debilidades es la cantidad de personal que no realiza tareas críticas y esta planta sobredimensionada desequilibra el presupuesto anual, afectando así la calidad de las prestaciones. La Asunt siempre ha estado en desventaja con la obra social no docente (que tiene características sindicales) y nunca ha podido resolver ese intríngulis.

Paritaria:

Siguiendo los lineamientos de la paritaria firmada en marzo se ha aprobado un nuevo régimen de incompatibilidad que no contempla otros empleos y sólo hace referencia a la superposición horaria y el cumplimiento horario. Por su estructura y el tipo de actividad, en la UNT se hace muy complejo el control horario de su personal docente, lo que se refleja en los bajos índices de dedicación horaria docente por alumno, que se explicitan en el último informe de autoevaluación. Otras universidades han fijado para sus docentes un tope máximo horario semanal por toda actividad laboral; la UNT deja a libre interpretación este límite horario. En el intenso debate en el Consejo Superior, en octubre, se planteó que el nuevo convenio iba a terminar con los “profesores taxi” y el “pluriempleo”, aunque el decano de Ciencias Exactas, Miguel Cabrera, a partir de casos de profesores que han llegado a acumular 80 horas semanales, observó que habría “docentes cuánticos, que seguramente a través de agujeros de gusano puedan desplazarse en forma instantánea de un trabajo a otro”. Finalmente, después de debates de comisiones, en diciembre se aprobó la propuesta inicial. ¿Traerá esto problemas en el futuro?

Sistema electoral:

Los comicios de mayo, al igual que en los anteriores, han mostrado las debilidades del sistema pues queda en manos de unos pocos decidir los destinos de la Universidad y esto se presta a confusiones, a denuncias de prebendas. Habrá que sopesar entre el actual sistema de voto por electores y el voto directo. Dicen que el actual mecanismo de electores favorece el poder del Rectorado, y que el de voto directo generaría incidencia de los partidos políticos en los comicios universitarios. ¿Cuestión de sistema o de personas? “Es fundamentalmente una cuestión de actitud”, dijo Pagani. “Queremos llegar a una asamblea consensuada para que salga la reforma del Estatuto. El debate es órgano de gobierno, sistema electoral y ciudadanía de los preuniversitarios”, añadió Saab. Por ahora, hay reuniones con directores de las escuelas medias.

Género:

La creación de una Secretaría –que también abarca Derechos Humanos- le dio empuje al tema. Cuando se lanzó la capacitación en la ley Micaela se advirtió que la UNT –que había tenido dos casos explosivos con dos profesores, en Odontología y Derecho, que fueron separados de sus cargos- no tenía protocolos de actuación. En esa capacitación, la consejera no docente denunció que había muchísimos casos de abuso laboral por género. En noviembre hubo marchas por un caso en Ciencias Exactas, que hizo activar un protocolo estrenado este año. “Estamos inmersos en un escenario donde conviven sujetos diversos y, tal como pasa en la sociedad, las prácticas violentas son cotidianas”, dijo la secretaria de Género, Julia Saldaño.

Parque Prebisch:

El espacio verde en el sur de Yerba Buena ha sido creado y lanzado. Se está limpiando el terreno y un equipo con el arquitecto Oscar Chelela lo está diseñando para comenzar a darle forma posiblemente a mediados de año.

Patrimonio:

El seguimiento de la Justicia a Próspero Marcelo Sosa, el dueño del barrio privado ilegal Las Pirámides, que se erigió dentro del parque Sierra de San Javier, que pertenece a la UNT, plantea expectativas de que se recuperará ese extenso terreno de bosque nativo. No obstante, en los últimos cuatro años, mientras la UNT hacía su pelea patrimonial, el administrador de Las Pirámides aumentó la construcción de casas de 21 a 53.

Extensión:

El área, reformulada y ampliada, ha comenzado con dos centros de extensión, en Tafí Viejo y en Bella Vista –se proyecta uno para la capital- en los que las unidades académicas hacen tareas de capacitación y educación no formal. Hace poco presentaron los diplomas de 250 personas recibidas en estos talleres. Otra actividad: el Consejo Económico Social, que convoca a figuras dela sociedad a estudiar con la UNT problemas y necesidades. En su reciente informe planteó propuestas como consultorio de salud mental para infancias y adolescencias institucionalizadas, puntos de basura tecnológica en la UNT y prevención de adicciones. También hizo un diagnóstico sobre pobreza, desigualdad y el acceso a la universidad. No sólo analizó al acceso a los estudios –el 78,5% de los estudiantes son del Gran San Miguel de Tucumán, sino el género –más del 50 % son mujeres y en algunos casos duplican a los varones-; la relación con el mundo laboral –el 50% de los estudiantes trabaja- y el porcentaje de estudios regulares –sólo el 39% rinde más de dos materias por año-. “Estamos en la media nacional, que es baja. En realidad, porque hay mucha deserción, sobre todo en primer y segundo año, los chicos se demoran mucho más de lo previsto en el plan de estudios y hay una graduación baja”, había dicho Pagani al comienzo de la gestión. “Nuestro sistema educativo no funciona como sistema. El primario está separado del secundario y este de la universidad. En esa desconexión queremos trabajar mucho”, había agregado Leal.

En el estudio del Consejo Social también se hizo alusión a relevamientos sobre calidad educativa, como el de Webometrics, que posiciona la UNT “entre las 5 mejores casas de altos estudios del país”. En realidad, lo que se deriva de esta alusión es cómo tomar datos ciertos sobre la performance académica de la universidad. Los sitios que miden ese desempeño como el de la consultora británica Quacquarelli Symonds (QS) a veces ponen a la UNT en el sitio 21 en el país y otras veces perdida en los ránkings universales o latinoamericanos. Bien dijo el experto en educación Juan María Segura (en “Existen rankings serios… y otros”, de LA GACETA, 18/06) que es difícil considerar los resultados de estas mediciones. En la UNT, se sabe, la falta de publicación de investigaciones afecta la posibilidad de medir la eficiencia (siempre los investigadores están minimizados en relación con los del Conicet) y tampoco es muy claro el régimen de concursos de antecedentes y oposición y permanencia. Está en la lupa.

El Estatuto –que en teoría va en camino a ser reformado-, sostiene: “Es objetivo trascendente de su labor educativa la formación de hombres con un elevado sentido ético, conscientes de los deberes y obligaciones que como universitarios les incumbe en la comunidad”. ¿Cómo se mide eso? El Estatuto le plantea un desafío fundamental a la UNT: repensarse a sí misma.