La familia Páez, de Chacabuco y Américo Vespucio, dice que los carritos le convirtieron la vereda en un vaciadero de residuos; que ellos lo limpian y les vuelven a tirar basura. Piden que alguien haga algo.

Tres horneros hicieron casita en el rectorado

Leopoldo Lugones les dedicaría su famoso poema. Los horneros, muy orondos -diría el poeta- hicieron sus casitas en la parte alta de la entrada del Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán.