El espíritu colaborativo forma parte de la esencia de la Fundación del Tucumán que, desde 1985, se ha puesto como objetivo de contribuir al desarrollo de Tucumán y de la región. A partir de esa impronta, Sebastián Budeguer, su nuevo presidente, señala a LA GACETA que es fundamental continuar con el legado que le deja Virgilio Raiden, a partir de la idea integradora de la organización: constituirse en el motor para construir futuro. En su presentación en sociedad como nuevo titular de la Fundación del Tucumán, Budeguer remarcó las cuatro líneas de acción de la entidad.

• Desarrollar el Capital humano. Esto implica brindar herramientas para el desarrollo de las capacidades en los ámbitos laborales. De esa manera se promueve un crecimiento constante, fomentar la capacitación y sacar las mejores habilidades de las personas a través de los programas y talleres disponibles. En este aspecto, Budeguer afirma que hay que avanzar sobre las acciones encaradas con anterioridad, tratando de volcar las ideas a la práctica. “Se trata de un cambio concreto en el que las empresas tucumanas que requieran apoyo y recursos puedan ser asistidas por los socios de la Fundación, bajo el sistema conocido como método de casos”, puntualiza. “Uno se anima a pensar en grande y, en una de esas, este sistema puede llevarnos a encontrar algún unicornio tucumano y nuestra contribución puede ayudar al desarrollo del proyecto”, detalla.

• Impulsar la innovación. Constituye el gran desafío de las empresas y de los emprendedores para lograr la perdurabilidad. En este sentido, Raiden agrega que desde 2014 se observa en la provincia que mueren más empresas de las que nacen. “Es un problema serio que debe ser abordado para que esas empresas no sólo se sostengan, sino que perduren en el tiempo. Esto demandará un cambio del modelo de negocio, porque lo que hoy puede constituir una clave del éxito, dentro de cinco años resultará obsoleto a partir del proceso de globalización que genera ganadores y perdedores”, expresa. La adaptación a los nuevos tiempos, en consecuencia, deber ser una constante.

• Apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PyME) y a los emprendedores. La Fundación del Tucumán continuará brindando herramientas para el desarrollo de las capacidades en los ámbitos laborales. “Creemos que es fundamental estar en crecimiento constante, fomentar la capacitación y sacar las mejores habilidades de las personas”, enuncia la organización. Budeguer sostiene que, aprovechando aquel fenómeno de la globalización, la fundación puede contribuir con la búsqueda o formación de fondos de inversiones para pequeñas empresas con alto impacto social. “Recuerdo que un profesor solía decir que en el mundo sobran recursos, pero faltan buenas ideas. Tal vez muchas de ellas estén germinándose en Tucumán y no puedan desarrollarse porque no cuentan con aquellos recursos. Ese es un campo que puede ser explorado para encontrar soluciones”, señala Budeguer. Raiden, por su parte, recuerda que la fundación ha promovido la creación de una empresa social radicada en Tafí Viejo, en la que participa una decena de personas que ha dejado de depender de una asistencia social para convertirse en empresarios. “Este cambio ha significado la recuperación de la autoestima para una población que se sentía vulnerable porque estaba fuera del mercado laboral y hoy tienen clientes, facturas y es una empresa sustentable porque todos sus integrantes trabajan para mantenerla en pie”, indica Raiden. Apelando a una máxima de Responsabilidad Social Empresaria, el titular saliente de la fundación señala que no hay empresas exitosas en sociedades fracasadas. Por esa razón, la sinergía y la transmisión del know-how (conocimientos prácticos y habilidades) por parte de los socios de la fundación hacia los emprendedores y pequeños empresarios es fundamental para cumplir aquella meta fundacional.

• Fortalecer los Valores Republicanos. En este punto, la Fundación del Tucumán reafirma su apego a la Constitución Nacional, y los valores que de ella se desprenden. Creemos en el poder de la ética ciudadana, la igualdad de oportunidades, el valor de la educación, el cultivo del talento y la promoción de la innovación, enuncia la organización. “Trabajamos para impulsar el desarrollo de una provincia pujante y un país con futuro”, acota. Budeguer agrega que no hay que tenerle miedo, sino fomentar la interacción entre los sectores público y privado. “Sin ánimo de tomar partido por alguna línea política, creemos que es necesario mantener vínculos para permitir el desarrollo armónico de la provincia”, advierte el nuevo presidente de la fundación. Esto implica acercar puntos de vistas o soluciones alternativas que ayuden a visibilizar los problemas de la provincia “siempre con el ánimo constructivo para solucionarle los problemas a la sociedad”, indica Budeguer.

Distinciones

Anoche, en la Sociedad Rural de Tucumán, la Fundación del Tucumán realizó su evento anual. En ese encuentro fueron distinguidos Diego Viruel y Luciano Vallejo, impulsores de la Fiesta Nacional del Sandwich de Milanesa, Fernando Ríos Kissner, gestor cultural y coordinador del Movimiento Acción Poética y Graciela Salazar, cofundadora del Banco de Alimentos de Tucumán y presidente de la cooperativa Generar. Asimismo, dos empresas que impulsan la innovación fueron reconocidas por la entidad: Avanco y Wais.

En la nueva etapa, Alberto Núñez continuará a cargo de la Dirección Ejecutiva de la entidad.