El acto fundacional del peronismo -aquel mítico 17 de octubre de 1945- significó, entre otros, la inauguración de un acto que luego se repitió en múltiples ocasiones dentro del Partido Justicialista (PJ): el “operativo clamor”. El pueblo implora al líder que asuma su rol histórico y se postule, para salvarlos. En aquella ocasión, el destinatario del ruego era el mismísimo Juan Domingo Perón.

Por estos días, bien podría decirse que un sector del PJ pretende instalar un operativo clamor en favor de la candidatura presidencial de Cristina Fernández, para el año que viene. La propia vicepresidenta pareciera formar parte, de alguna manera, del proyecto. “Yo voy a hacer lo que tenga que hacer para lograr que nuestro pueblo pueda organizarse en un proyecto de país que recupere la ilusión. Éramos un pueblo alegre en 2015. Volvamos a recuperar esa alegría (...); nos la merecemos todos los argentinos”, había dicho el viernes, en el cierre del discurso que pronunció en el acto realizado en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Durante ese evento, precisamente, los presentes corearon, con insistencia, “Cristina presidenta”.

Antes de ese momento, pero, sobre todo, a partir de él, el tema quedó instalado en el arco político nacional. Por un lado, puede entenderse como un mensaje hacia dentro del Frente de Todos: el cristinokirchnerismo le exige al presidente, Alberto Fernández, que abandone cualquier ansia de pelear por su reelección. Hacia ese objetivo apunta el proyecto de eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), presentado por un diputado cercano al espacio de la vicepresidenta.

La iniciativa, sin embargo, muy probablemente quede trunca, debido a que no solo la rechaza la oposición, sino que ni siquiera cuenta con el aval de la totalidad de la bancada oficialista. De hecho, el tucumano Carlos Cisneros adelantó su posición en contra del proyecto, y defendió al mandatario. “No se pueden cambiar así las reglas del juego y no me gusta que me lleven a los empujones. La democracia y los procesos electorales necesitan de reglas claras. Las PASO también sirven para sincerar los liderazgos y evitar el ‘dedazo’. Desde que comenzó el Gobierno permanentemente hay ‘fuego amigo’ y operaciones para limar al Presidente”, acusó el secretario de Administración de la Asociación Bancaria en el ámbito nacional.

En favor y en contra

Con independencia de qué pueda ocurrir con las PASO, el runrún de una eventual postulación de Cristina generó opiniones encontradas, no solo entre oficialistas y opositores, sino incluso dentro del mismo oficialismo.

Por supuesto que entre los referentes que forman parte del cristinokirchnerismo solo se oyó una sola voz, en favor de la candidatura presidencial de la titular del Senado. “Es lo que pide la gente”, dijo el funcionario del Gobierno de la provincia de Buenos Aires Andrés “Cuervo” Larroque, uno de los principales dirigentes de La Cámpora. “El discurso de Cristina llena de esperanza. La épica va a volver entorno a que generemos las condiciones para que sea la candidata a presidenta”, dijo el diputado José Luis Gioja, ex gobernador de San Juan. “Presidenta. Eso vas a ser. #CFK2023”, posteó el abogado de la vicepresidenta Gregorio Dalbon en su cuenta de Twitter (@GregorioDalbon).

El rumor trascendió las fronteras del país, y también generó una opinión foránea. El ex presidente de Uruguay José “Pepe” Mujica, dirigente del Frente Amplio, un espacio de centro izquierda, descartó la idea de que la ex presidenta pueda volver a postularse en pos de ese cargo. “Creo que no será candidata. Cristina es temperamental, pero es muy inteligente. Y si se da cuenta del apoyo que tiene, también se da cuenta de la oposición que genera”, dijo el uruguayo.

Lo cierto es que la versión ya circula por el país, generando adhesión o rechazo. Y seguramente hay termómetros registrando estas opiniones.

Opiniones

Rodolfo Ocaranza (secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y referente del Partido por la Justicia Social)
Si la vicepresidenta, Cristina Fernández, se postula para la presidencia el año que viene ocurrirá exactamente lo mismo que en la provincia. Sea Cristina, Juan Manzur u Osvaldo Jaldo se dará un mismo escenario: el pasado ya conocido, el fracaso, la decadencia, la pobreza, los índices de inflación y el desastre de este país. Sería un salto al vacío o, peor que eso, un salto hacia atrás; porque todas las recetas que llevó adelante Cristina desde 2007 ya se probaron y han fracasado rotundamente. Esperamos que esto no suceda, la alternativa y la opción será progreso vs. atraso, futuro vs. pasado, crecimiento vs. decadencia.

Mabel Carrizo (diputada cercana  a La Cámpora, del bloque del Frente de Todos)
Si me preguntan qué pienso y siento diría que la única que le da seguridad a los trabajadores de que los va a defender es Cristina Fernández. Y me lo hacen saber ellos, y las personas que hoy tienen expectativas de volver a estar mejor en términos económicos y sociales. Y eso es espontáneo. En el interior la gente pide por Cristina 2023. Ella sintetiza las políticas que dejaron una vida ordenada a los ciudadanos. Sin embargo, ella dijo que hará lo que tenga que hacer para garantizar un proyecto que nos devuelva la alegría que teníamos hasta el 10 de diciembre de 2015.

José Orellana (intendente de Famaillá, Frente de Todos).
Su lógica y naturaleza política la posiciona para 2023 como para senadora por Buenos Aires. Sería una opción, y está habilitada para ello. En el Frente de Todos es quien más votos aporta y quien tiene mayor peso. Eso le posibilitaría para volver a armar la fórmula presidencial, como lo hizo en 2019. Pero debería chequear, y verificar mediante encuestas si alcanza para el balotaje. Sea como fuese, ella seguirá siendo una actriz de primera línea en el quehacer de la política argentina. Los que la apoyan sostienen “Cristina presidenta”. Eso es parte de la pasión. Pero ella tiene la razón, y lo sopesa a la hora de la verdad. Por eso en 2019, aun en mejores condiciones para el peronismo, no se postuló ella para presidenta.

Ramiro Beti (concejal de Concepción, presidente del PRO en el ámbito provincial).
La posible candidatura de Cristina Fernández en 2023 tiene un solo objetivo: perseguir su impunidad. La vicepresidenta creía en 2019 que su candidato, el presidente, Alberto Fernández, iba a conseguir liberarla de todas las causas por corrupción que debe enfrentar. Sin embargo, en estos tres años, el mandatario no solo fue incapaz de poner a la Argentina de pie, como prometían, sino que también fracasó en el plano judicial. Estamos a pocas semanas de que Cristina sea sentenciada en la causa Vialidad por haber favorecido a su amigo Lázaro Báez con la obra pública de Santa Cruz. A lo único que le teme la vicepresidenta es al peso de la ley, por eso su única aspiración el año que viene es salvarse de las causas judiciales.