Alguna vez, siendo entrenador de Boca y tras haber perdido un partido inmediatamente luego de haberle ganado a River, Carlos Bianchi fue tajante durante la conferencia de prensa y dejó una frase que hizo pensar a muchos de los allí presentes. “No hay partido más difícil que el que sigue luego de haber ganado un clásico”.

En su análisis, el histórico entrenador y uno de los entrenadores más grandes de la historia argentina, esgrimía que luego de un partido de la envergadura de un juego ante el rival de toda la vida, las cargas bajan, los cuerpos se relajan e, inevitablemente, esa sensación del deber cumplido termina siendo contraproducente.

Belgrano no es un clásico para San Martín. Sin embargo, haciendo una especie de paralalelismo, el duelo que los dirigidos por Pablo De Muner ganaron el lunes, tiene condimentos similares a los de un “derby” porque el “Santo” tenía la obligación de derrotar al “Pirata”; primero para seguir soñando con arrebatarle el primer lugar, pero sobre todo porque a esta altura, terminar en el segundo lugar de la tabla de posiciones tiene un valor incalculable. Y San Martín debía sumar de a tres para seguir en esa posición.

Por ese motivo, en La Ciudadela jugaron ese partido con el corazón caliente y el cuchillo entre los dientes. Y así, lograron un triunfo que hizo vibrar a todos en Bolívar y Pellegrini. Pero claro, la victoria sólo le entregó tres puntos (importantes, sí; pero sólo tres unidades en la estadística) y aún quedan 12 en juego para tratar de lograr alguno de los objetivos que tiene el grupo.

Por eso, tomando en cuenta lo que aquella vez dijo el “Virrey”, el duelo de esta noche en Campana ante un Villa Dálmine que intenta sumar puntos que le aseguren la permanencia en la principal categoría de ascenso de nuestro fútbol, parece ser un arma de doble filo.

“Tenemos que entender y tener bien en claro, que todavía no conseguimos nada. Ganamos un partido importante, pero debemos seguir trabajando, mejorando y ganando. Esto va a ser así hasta el final del campeonato”, advirtió Hernán Pellerano.

San Martín no puede salir a ver qué pasa en el “Coliseo de Mitre y Puccini”. Mucho menos relajarse ante un equipo que saldrá hecho un león enfurecido, tratando de obtener la tranquilidad que otorga la permanencia e impulsado por una racha general en la que acumula cuatro juegos sin perder y sabiendo que su casa es una verdadera fortaleza de un tiempo a esta parte (actualmente lleva nueve partidos sin caer como local, con cinco victorias y cuatro empates).

El “Santo” tiene que tratar de mantener la concentración y la intensidad que mostró ante el puntero y tratar de usar como combustible el envión anímico de haber ganado un partido crucial como el del pasado lunes. “Fuimos muy inteligentes; pegamos en el momento preciso y después defendimos como la situación lo requería. Demostramos que somos un equipo completo”, dijo el capitán.

Por su parte, Tino Costa, otro de los futbolistas más experimentados que tiene el plantel también levantó su dedo índice en clara señal de advertencia. “Era el partido que debíamos ganar e hicimos un gran trabajo para conseguir los tres puntos. Pero hay que seguir”, remarcó el volante.

Los “viejitos piolas” del “Santo” son los que intentan marcar el rumbo. Por ese motivo, aseguran que ante el “Viola”, el equipo está obligado a repetir (y mejorar, en lo posible) la producción que mostró en el juego contra Belgrano. Sólo así el equipo podrá seguir creciendo de cara al final de la temporada.

“Todavía no ganamos nada. Queda la parte más difícil y nosotros queremos ese premio que buscamos desde hace un año y medio”, resaltó “Pelle”, explicando que la idea es hacer que los más chicos sepan bien lo que se están jugando. “Este es el momento en el que tenemos que tener un equilibrio emocional para no marearnos. Sabíamos que estábamos en condiciones de ganarle al puntero, pero ahora debemos estar tranquilos y no bajar la guardia. Hay que ganar de nuevo”, concluyó.

La gran chance de meterle presión a sus perseguidores

Durante este torneo, San Martín fue casi un abonado a cerrar las fechas. Jugando los días lunes, en horario nocturno, casi siempre lo hacía conociendo todos los resultados de cada jornada; algo que en el seno del cuerpo técnico no hacía demasiada gracia.

“Inconscientemente termina pesando en lo mental. Es inevitable”, supo decir Pablo De Muner cuando todavía hablaba en conferencia de prensa.

Sin embargo, la situación casi nunca se modificó. El “Santo” siguió jugando (casi siempre) después de Belgrano y, para colmo, cuando lo hizo antes, tampoco lo aprovechó.

Por ese motivo, en esta ocasión los dirigidos por “Tomate” tienen la chance de marcar el termómetro de lo que sucederá en la fecha.

Mañana, Instituto visita a Flandria mientras que Gimnasia y Esgrima de Mendoza recibe a Atlético de Rafaela. En tanto que el lunes Belgrano jugará como local ante Defensores de Belgrano.

Ese es un aliciente más para que San Martín hoy salga a buscar los tres puntos con todas sus fuerzas. De ganar, le tiraría toda la presión y la obligación a sus rivales; y como lo dijo De Muner en aquella ocasión, eso pesa mucho.

“Ganar nos acercará al objetivo. Tenemos que ser inteligentes y no cometer errores”, sentenció el volante Rodrigo Herrera.

RINCÓN "SANTO"

Volaron a primera hora

El plantel fue citado ayer a las 7 en el complejo “Natalio Mirkin”. Allí, los jugadores desayunaron y partieron rumbo al aeropuerto. El vuelo de Aerolíneas Argentinas despegó a las 9.55 rumbo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Concentraron en Escobar

Tras aterrizar en el aeroparque “Jorge Newbery”, la delegación “santa” partió rumbo a Escobar, en donde quedó concentrada en el Campus Deportivo “Doble55inco”, propiedad de los futbolistas Bruno y Franco Zuculini. En ese mismo predio, que consta de siete canchas de fútbol profesional, otras tantas de fútbol reducido y gimnasio, el plantel se entrenó por la tarde.

Dos cambios en la lista

Nicolás Sansotre (ruptura ligamento cruzado anterior de rodilla derecha) y Cristian Llama (fatiga en pantorilla derecha) no pudieron formar parte de la lista de viajeros. Respecto al último partido, en sus lugares ingresaron Ulises Abreliano e Iván Maggi. Además, de ellos y los posibles titulares, fueron convocados: Nelson Insfrán, Fernando González, Franco Quiroz, Gustavo Abregú, Juan Imbert, Diego Sosa, Mauro Verón y Bruno Nasta.

Cronograma para hoy

El desayuno será entre las 8 y las 10. A las 10.30, los futbolistas realizarán un trabajo de activación en el predio. A las, 13 se servirá el almuerzo. Luego de la merienda, a las 18.45, De Muner dará la charla técnica y a las 19.50, el ómnibus partirá rumbo a Campana, que está a poco más de 20 kilómetros de la concentración. Una vez terminado el partido, el grupo irá a pasar la noche en el hotel del barrio de la Recoleta.

All Boys quiere prenderse

Desde las 19:40, All Boys recibirá a Guillermo Brown con la intención de acercarse a los primeros puestos. Los otros partidos de hoy, serán: Temperley-Sacachispas y Alvarado-Quilmes.