Durante el último tiempo, mientras las cosas no salían como todos sus hinchas esperaban y San Martín se alejaba cada vez más de la cima, a Pablo De Muner y compañía se les recriminaba no tener la virtud de reinventarse durante un partido.

Desde que el entrenador tomó el timón, allá por mediados del año pasado, el “Santo” fue ganando cada vez más una identidad que lo llevo a ser uno de los equipos que más puntos consiguió durante el último año. Pelota al ras del piso, salida clara desde el fondo con los centrales, amplitud con los laterales; mucha tenencia de balón, toqueteó hasta encontrar el hueco por dónde atacar y evitar los pelotazos frontales, fueron marcas registradas de un San Martín que muchas veces logró superar a sus oponentes de manera clara.

Sin embargo, cuando el rival lo esperaba muy atrás, cuando el juego no fluía y cuando era incapaz de abrir el partido rápido, iba cayendo en la telaraña rival porque sostenía la pelota, pero tocaba muy atrás o de manera parsimoniosa.

Eso se le criticó mucho al “Santo” y justo cuando dejó de lado esa esencia, esa especie de sello, logró ganar uno de los partidos más importantes en lo que va del campeonato.

Contra Belgrano, no le hizo falta ostentar su condición de ser el equipo con mejor promedio de posesión, el que más pases realiza por partido o el que tiene mayor efectividad en ese rubro. Esta vez San Martín mutó su cara y la jugada le salió 10 puntos.

Le cedió el balón a un equipo que no se siente cómodo en ese rol, le copó la parada en las segundas pelotas y, como si algo más le faltara, mostró una contundencia prácticamente del 100 por ciento; otro punto que durante el torneo había sido el talón de Aquiles.

“Fue un triunfo muy importante”, aseguró Cristian Llama. “El valor de esta victoria está en todos los aspectos; en lo anímico, en lo futbolístico y en lo mental”, agregó el ex volante de Gimnasia y Esgrima de Mendoza y pasado por el fútbol europeo.

Que el “Santo” haya mostrado una cara diferente, en un partido tan importante y antes de encarar la etapa más caliente de la temporada es todo un buen indicio. “Quizás no tuvimos tanto la pelota, pero fuimos inteligentes para generar peligro. Belgrano, salvo los primeros 5 minutos, casi no nos generó situaciones de peligro”, explicó Llama.

Rodrigo Herrera es otro que celebró la “otra cara” de San Martín. “Se combatió muchísimo en el medio. Pero la virtud en este partido fue haber ganado mucho las segundas pelotas. Tuvimos muchísima intensidad, y a partir de ahí comenzamos a generar juego”, dijo el volante central, dejando en claro que la victoria llegó en el momento ideal y justo se dio ante el mejor equipo del torneo (de acuerdo a lo que dicen los números y las estadísticas). “Con nuestra gente, en nuestra casa, teníamos que demostrar que estamos para grandes cosas. Y lo hicimos como todos estábamos esperando”.

Mañana, en Campana, el “Santo” deberá dar otro paso fundamental en una carrera de obstáculos que no ofrece margen de error. Y, ante un rival que pelea por no descender y que seguramente dejará el alma en cada pelota, San Martín deberá estar preparado para, cual camaleón, cambiar de traje según la ocasión. “Hay que ser inteligentes y tratar de imponernos siempre”, sentenció Llama.

Claro, el “Santo” ahora tiene una carta más para jugar y eso, en el tramo decisivo, puede resultar un as en la manga.

Viaje

Hoy a las 8, el plantel fue citado en el complejo “Natalio Mirkin” para partir rumbo al aeropuerto “Benjamín Matienzo”. En el vuelo 1483 de Aerolíneas Argentinas, que despega a las 9.55, volará rumbo a Buenos Aires.

El adelantado

Desde las 21, en la “Tacita de Plata”, Gimnasia y Esgrima recibirá a Agropecuario en el duelo que pondrá en marcha la fecha 34 de la Primera Nacional. Los dos equipos tienen 36 puntos y están a 10 de la zona de Reducido.