“Hay tucumanos muriéndose por legionellaen un sanatorio que debe estar sometido a controles del Sistema Provincial de Salud. Sin embargo, no veo ni un solo cambio de funcionarios en el Ministerio de Salud ni en el Siprosa”. El contraste es planteado por el intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, respecto del brote bacteriano registrado en el Sanatorio Luz Médica, por el cual se han registrado ya seis muertes.

“No sé qué tiene pasar para que el Gobierno reaccione. ¿Esta situación le estalla en la cara a los responsables de la salud y no hay una sola renuncia ni una sola remoción? ¿Cuántos comprovincianos se tienen que morir para que pase algo en el Poder Ejecutivo? ¿Recién a partir de las 10 muertes hacen algo? ¿Media docena de fallecimientos parece poca cosa en la Casa de Gobierno?”, planteó, con tono de indignación.

Según Alfaro, tanto Luz Médica como cualquier otro centro de salud de la Provincia tienen que estar controlados y supervisados por las autoridades sanitarias de la provincia. “Esa situación, nos pone frente a un dilema sumamente grave. Porque hay sólo dos opciones posibles. La primera es que no se haya realizado ninguna clase de control en ese sanatorio, y en ese caso los tucumanos estamos librados a nuestra suerte: estamos a la buena de Dios en lo que a centros privados de atención de la salud se refiere”, puntualizó. “La otra opción es que, en los registros oficiales, figure que en ese sanatorio sí se han realizado todos los controles de ley. Porque en ese caso, los controles son mortalmente dudosos. Y los tucumanos, sin excepción, estamos a la buena de Dios cada vez que nos enfermamos”, contrastó.

Entre el 20 de agosto y el domingo pasado se produjeron en la provincia seis decesos como consecuencia de la “enfermedad del legionario”. Todas las víctimas fatales estaban vinculadas con el sanatorio mencionado.

“Expediente”

Alfaro, finalmente, se hizo eco de las declaraciones del médico Claudio Zin, quien durante una entrevista con el canal LaNación+ sostuvo que el centro médico donde se produjeron los contagios debía ser demolido. “La única solución para ese edificio enfermo es una topadora”, sostuvo el sanitarista. Su afirmación fue controvertida. El ministro de Salud de la Provincia, Luis Medina Ruiz, se manifestó partidario de un diagnóstico previo. “Tenemos que seguir todos los pasos: identificar dónde está, encontrar (el foco), hacer el tratamiento, eliminarlo, verificar que no continúe. Son cosas que van a llevar tiempo para garantizar que el edificio pueda ser recuperado o no”, explicó. En tanto, el arquitecto Marcos Stambole Dasilva, tucumano radicado en Europa y especialista en construcción de centros médicos, manifestó que ante situaciones similares, en Francia, se emplearon mecanismos de “choques términos” para la desinfección.

“Hay especialistas nacionales recomendando la eliminación del sanatorio. Pero una semana después, lo único que seguimos presenciando es la parálisis del Gobierno. O es desidia o es impericia o es una peligrosa combinación de ambas situaciones. Es la salud pública lo que está en juego. Pero aquí están abordando esta tragedia como si fuera un expediente. Alguna vez traten de estar a la altura de las circunstancias”, reclamó.