Los vecinos de Raco pasaron varios días de zozobra y hoy, inclusive, siguen mirando lo que sucede en la zona. Es que durante la última semana, un foco de incendio, que se apagó en la jornada del viernes 9 de septiembre, mantuvo alterados a quienes viven en la zona de Sauce Yaco. Si bien el siniestro no fue grande en cuanto a extensión geográfica, la preocupación sobre todo pasó por la cercanía del mismo con una vivienda de la zona.

El fuego se encendió en un pequeño cerro, apartado de la ruta principal, dentro del terreno perteneciente a una finca privada. Según las autoridades comunales, esto se dio el martes 6, y ese mismo día, por la tarde, se comenzó con los trabajos para frenar el avance del incendio.

“Nuestra Guardia Urbana, que está capacitada para el manejo de incendios forestales, fue la primera en intervenir. Fue un trabajo conjunto con Defensa Civil, a quien le pedimos ayuda. Trabajaron unas cinco personas”, contó a LA GACETA Marcos Avellaneda, Secretario Habilitado de la comuna.

El trabajo, según explicaron Isaías Soraire y Malena Albornoz, miembros de la Guardia, se realizó con palas, picos y machetes, buscando frenar el avance del fuego. Esta mecánica se extendió durante los cuatro días que duró el incendio, con un sistema de turnos, y las labores se mantuvieron incluso en horarios nocturnos. Por fortuna, no fue necesario llamar a un vehículo autobomba, que de todas formas no hubiera podido llegar al lugar, que es solo accesible a pie.

Si bien el fuego en sí ya se extinguió, y la situación está controlada, las autoridades comunales se mantienen en alerta, porque algunos troncos aún no se apagaron completamente, y el clima actual, con viento y mucha sequía, puede generar que vuelvan a encenderse nuevos focos. Por eso, los controles en el lugar aún se mantendrán por unos días más.

Las autoridades comunales se mostraron preocupadas por la frecuencia de estos focos de incendio: ya son cuatro en los últimos dos meses. Está claro que la sequía que atraviesa la provincia no colabora con la situación.

Contrario a lo que expusieron las autoridades comunales, la familia Medina, que habita a 500 metros del lugar hasta el que se extendió el incendio, reveló que el fuego comenzó el día jueves 1° de septiembre.

“Le pedimos al delegado que mande a los bomberos, porque el incendio se iba extendiendo”, reveló Gladys Medina. Además, contó que ella misma, junto a su hermano y su padre, de 70 años, colaboraron con las tareas de contención. “Hasta ayer estuvimos subiendo con agua, para intentar apagar lo que se pudiera. Esperamos que no se prenda fuego de nuevo ya que lo poco que tenemos corre peligro”, aseguró. 

(Producción periodística: Joel Katz).

EN PREVENCIÓN. Personal de la Guardia Urbana recorre los senderos.

TRABAJANDO PARA PREVENIR

HUBO CAPACITACIONES SOBRE INCENDIOS EN RACO

Una de las preocupaciones principales de la comuna de Raco es que la mayoría de los incendios son provocados, por lo que se viene trabajando para concientizar sobre el tema. Marcos Avellaneda, de la comuna, contó que “el 25 de julio, hicimos una capacitación grande tanto para los Bomberos Voluntarios de Raco, como para las comunidades originarias de la zona. Tuvimos colaboración de Defensa Civil, y vino de gente de la Nación. Nos parece que es muy importante”.