El equipo de Economía que conduce el ministro Sergio Massa arrancó la semana con un nuevo integrante: el secretario de Programación Económica, Gabriel Rubinstein. Esta incorporación generó muchas expectativas en los mercados, que retomaron sus operaciones con más certeza en cuanto al rumbo de la economía y por eso tuvieron, en general un comportamiento positivo.

Ayer, el dólar financiero retrocedió en el primer día después de recalentarse la semana pasada por el clima de incertidumbre respecto de medidas económicas para poder corregir los desequilibrios. Sin embargo, se mantiene como la cotización más alta del mercado.

La designación de Rubinstein como viceministro de Economía tuvo una incidencia directa en la baja de la cotización, al igual que el dato relacionado con el resultado fiscal de julio, el cual es “compatible” con la meta de déficit de 2,5%, acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El dólar Contado con Liquidación (CCL) cayó ayer $ 11,09 o 3,7% a $ 289,26 y la brecha con el dólar oficial retrocedió a 111,4%. La semana pasada el dólar cable se disparó $ 14,82. Además no superaba los $ 300 desde el 28 de julio cuando cerró en los inéditos $ 321,90.

Mientras, el dólar MEP -también valuado con el Global 2030- retrocedió $ 2,5 o 10,8% a $ 289,57, por lo que la brecha con el oficial alcanzó el 112%.

El “blue” y los bonos

En tanto, tras cerrar la semana pasada sin cambios en su cotización, el dólar “blue” inició la semana en baja. Ayer cedió $ 3 hasta los $ 292, por lo que la brecha con el tipo de cambio oficial mayorista se ubicó en el 113,4%, luego de haber trepado al 160% el 22 de julio pasado, su máximo en 40 años.

El dólar mayorista, que regula directamente el BCRA, se apreció 47 centavos hasta los $ 136,64, y el dólar turista o tarjeta -minorista más Impuesto PAÍS, y una percepción del 45% deducible del Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales- ganó $ 1,72 o 0,7%, y cerró a $ 252,07. El dólar sin los impuestos aumentó 98 centavos o 0,7% a $ 144,04, según el promedio en las principales entidades del sistema financiero, y en el Banco Nación el billete subió $ 1,25 a $ 143,50 para la venta.

En tanto, los bonos soberanos en dólares subieron ayer con prudencia y lograron revertir la caída inicial dentro de un contexto externo mediado por las fuertes bajas en Wall Street, a la espera de las declaraciones de Jerome Powell en el foro de política económica de Jackson Hole.

En ese marco, los activos argentinos operaron dispares y el riesgo país logró moderar el descenso. En el segmento de renta fija, los bonos avanzaron hasta 2% liderados por los bonares AL38, AL29 (1,6%) y AL35 (1%). Al revés, cayó el GD35 (-0,2%).

En tanto, el riesgo país que mide la compañía JP Morgan subió 20 puntos básicos, para cerrar en 2.476 unidades.

En paralelo, los principales índices de Wall Street cayeron en el inicio de una semana desalentadora, ya que los inversores están preocupados por las señales estrictas de las autoridades de política monetaria de la Reserva Federal de EEUU, en un contexto de desaceleración del crecimiento económico, con inflación.

Reservas

En la rueda de ayer el Banco Central logró coprar U$S 140 millones en el mercado luego de acumular casi U$S 145 millones en las siete ruedas anteriores, después de una larga racha con saldos diarios negativos, producto de la importante demanda para energía, y de una desaceleración de la liquidación del complejo agroexportador.

De esta manera, el BCRA acumula ocho ruedas positivas, que suman U$S 280 millones, por lo que se redujeron a U$S 560 millones las ventas del mes, según fuentes de la entidad.

Desde el Gobierno enfatizaron la semana pasada sobre la necesidad de aumentar las reservas del Banco Central, señalando que nuevas operaciones de recompra de deuda podrían ayudar a lograrlo, así como avanzar en conversaciones con el sector “clave” agrícola del país.

Según fuentes del BCRA, esta semana se agilizaron las operaciones con la cuenta 70/30 y ya hubo ventas por unos U$S 300 millones. El Banco Nación ya comenzó a operar y habría cuatro entidades que están por ofrecer este producto a sus clientes. Según fuentes de la entidad monetaria, los productores agropecuarios “dejaron los pesos en la cuenta remunerada y compraron menos dólares que los que podían”.