“Fue una cosa que duró dos minutos por la Policía que intervino. Pero ese tiempo fue suficiente para ver cómo se pegaban entre ellos. Aunque me duela decirlo, literalmente son unos salvajes”, señaló Julio Mendoza, empleado de un quiosco ubicado a metros de la Catedral, donde hubo un violento incidente entre dos grupos que dejó el saldo de un menor con un corte en el pecho. Los médicos confirmaron que la herida había sido producida por algún tipo de puñal.
Pasadas las 22, según el testimonio de Estela Fuentes, en la plaza Independencia, como ocurre normalmente, había muchos adolescentes. “De pronto comenzamos a escuchar unos gritos, después unos insultos y vimos una corrida. Un grupo persiguió a otro y se encontraron en la puerta de la Catedral. Ahí terminaron agarrándose a los golpes”, relató en una entrevista en LA GACETA. “Lo que más me dolió es que en ese momento estaba la zona llena de turistas. Lamentablemente, se llevaron esa imagen porque varios de ellos filmaron con sus celulares, al menos no se los robaron”, añadió. Personal de Guardia Urbana que estaba en el lugar fue tras los revoltosos que huyeron por Congreso hacía el sur. Se montó todo un operativo y los terminaron demorando en Congreso y Lamadrid. El herido, en cambio, fue trasladado al hospital Padilla donde fue asistido y, al no tratarse de una lesión de gravedad, le dieron el alta.
Los efectivos, después de identificar a 15 sospechosos de haber intervenido en la pelea, se los entregó a sus padres, porque todos tenían entre 12 y 15 años de edad. “Es muy triste lo que pasó. Si estos son el futuro de la provincia estamos en el horno. Agarrarse a piñas frente a un templo y a una cuadra de la Casa de Gobierno es una prueba de que no les importa nada”, finalizó Mendoza.