El grupo santafesino Los Palmeras será uno de los principales protagonistas esta noche en el festival Atahualpa, que desde las 20 celebrará su última velada en el Club Central Córdoba (avenida Alem y Bolívar). También estarán Sergio Galleguillo, El Chaqueño Palavecino, Las Voces de Orán, Guitarreros, Paola Arias, Romina Méndez, Noelia Moalla y Bembé Guiné.
En diálogo con LA GACETA, el cantante de Los Palmeras, Rubén Cacho Deicas, comentó que el grupo está a punto de cumplir un importante aniversario.
“El 9 de diciembre vamos a celebrar 50 años con la música. Hubo una serie de festejos este año y seguramente vamos a seguir haciendo espectáculos para devolverle a la gente todo lo que hizo por nosotros, el aguante que tuvo en este medio siglo -dijo-. El inicio, en 1972, fue de la forma más simple: tocar en los cumpleaños de 15, en casamientos y en despedidas de soltero. Lo importante era salir a tocar y hacerse conocer”.
- ¿En esos tiempos ya existía la cumbia santafesina?
- No. A partir de que empiezan a grabar Los Palmeras, surgen grabaciones de muchos otros conjuntos de aquí de Santa Fe. Hoy existen alrededor de 60 grupos, pero en ese tiempo habrán sido 10 o 15. A medida que esta música era cada vez más aceptada por la gente, apareció el nombre de cumbia santafesina.
- ¿Qué caracteriza a este tipo de composiciones?
- Es una cumbia que, generalmente, habla de vivencias de la gente común. Le canta a la mujer, lo más lindo que hay, y es una canción romántica con buen contenido de letras. Eso es lo que la ha hecho distinta a otros tipos de cumbia.
- ¿Cuándo entraste al grupo?
- En 1978, tras el alejamiento del recientemente fallecido Yuli Popowicz, que fue el primer cantor del grupo. Él armó su banda y continuó como solista. Entonces me incorporaron a mí, que estaba en otro grupo llamado Los Búfalos. Hacíamos un tipo de música totalmente distinto, melódica, comercial. Así que me cambié a la música tropical, que en ese tiempo hacía furor gracias al Cuarteto Imperial (de Colombia) y Los Wawancó, que también dejaron su sello en Santa Fe.
-¿Te dedicaste siempre a la música como medio de vida?
- No. En ese tiempo no se podía. Yo trabajaba como metalúrgico, como comerciante en venta de comestibles y en otros trabajos que me permitían paralelamente hacer música. Todavía no éramos muy conocidos y había que posicionar el grupo.
- ¿El tema más popular es “Soy sabalero”?
- Hay otros que nos han hecho conocidos no solamente a nivel nacional sino también en el exterior. Por ejemplo, “El bombón asesino”, “La suavecita”... Bueno, tenemos 50 discos grabados así que de todos ellos siempre ha quedado algún tema en el corazón de la gente. Muchos son nuestros y otros de autores que nos envían sus canciones.
- ¿Cómo fue la experiencia de grabar con otros músicos?
- La mejor, porque hemos grabado con una serie de artistas terriblemente profesionales, como Andrés Calamaro, Marcela Morelo, Los Nocheros, El Chaqueño Palavecino, La Mosca, La Mona Giménez, Axel, Abel Pintos... Una cantidad de artistas de primer nivel. Uno también aprende de esa gente.
- En algún momento la cumbia no entraba en los festivales folclóricos, hasta que un día la Mona Giménez cantó en Cosquín.
- Sí. Esta música se fue introduciendo en los festivales tradicionales, fiestas patronales y abrió la puerta a distintos artistas, no solamente de música tropical. Así como también hay artistas del folclore que se salen de su estilo y buscan hacer una canción distinta, siempre buscando llegar al gusto popular masivo.