Debo aclarar al comienzo de mi opinión, que para nada es una defensa política de la administración nacional. Hace unas semanas la moneda extranjera alcanzó valores alarmantes y provocó una trepada inflacionaria general, a raíz de eso los valores de todo subió para mal de los argentinos. Donde primeramente se siente el golpe al bolsillo es en el supermercado cuando el consumidor intenta adquirir productos de primera necesidad, entre los alimentos más remarcados está la carne roja y los derivados lácteos; el consumo de carne blanca se centró en el pollo como la opción; el pescado es muy irregular por su consumo escaso y temporario pero hoy es muy caro; los productos elaborados en base de harinas brincan constantemente y hasta se vuelven escasos por la especulación financiera; los productos de limpieza siempre fueron así pero ahora más que nunca sus incrementos se volvieron más justificables por los supermercadistas. Ahora bien, en este descenso del dólar semanal; ¿cuantos y cuáles productos van a descender?, ninguno. Seguramente el dólar y sus variaciones siempre serán el factor determinante de los precios, pero sin un control del abuso comercial los perjudicados siempre seremos los consumidores, esos que de muy vez en cuando percibimos una limosna en el salario, pero sí atarla a la variabilidad del dólar claro.

Williams Fanlo


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