Un joven acusado de un violento hecho estuvo cerca de recuperar la libertad mediante un juicio abreviado. Pero la jueza Eliana Gómez Moreira no hizo lugar al acuerdo que le presentaban la Fiscalía y la defensa por dos razones: primero, porque consideró que el imputado Jonathan Andrés Moreno no había reconocido la totalidad del hecho que le endilgaba el auxiliar fiscal Rodrigo Bilbao, y segundo porque tuvo en cuenta la férrea oposición de la víctima a que Moreno obtuviera una condena de cumplimiento condicional.
Según la acusación, el 12 de abril a las 20, cuando Leandro Matías Albornoz salía de su casa de San Cayetano, caminó pocos metros hasta el cruce con calle Anselmo Rojo cuando comenzó a escuchar disparos. Al darse vuelta por el estruendo de las detonaciones vio que Jonathan Moreno y su hermano Sergio David “Checho” Moreno se le aproximaban corriendo y portando armas de fuego. Bilbao detalló que a Albornoz le efectuaron seis disparos y que uno le impactó en el pie. También explicó que la víctima cayó al suelo, donde comenzó a recibir patadas.
Por ese violento hecho Albornoz fue trasladad a un hospital, aquejado por varias lesiones y porque el disparo le había causado una fractura expuesta.
El auxiliar de la Fiscalía de Robos y Hurtos de Feria, a cargo de Pedro Gallo, también explicó en la última audiencia que el avance de la investigación los llevaba a cambiar la calificación legal, que era por robo agravado, y que mutó al delito de lesiones graves.
Situación judicial
Bilbao remarcó un detalle al momento de exponer el acuerdo que ofrecían junto con la defensora Florencia Esper. Le explicó a la jueza que habían hablado con la víctima y le habían comunicado que propondrían cerrar el proceso en contra de Jonathan Moreno (no así el de su hermano “Checho”) considerando que el menor de los imputados no tenía registro de condenas ni reincidencias. “La víctima manifestó su desacuerdo con este convenio, pero se le aclaró que por un principio de objetividad, y con base en las pruebas existentes, el Ministerio Público Fiscal tiene autoridad para proponer esta salida de todos modos, y que él debería constituirse como querellante para oponerse y plantear otra perspectiva del caso”, señaló. Por último agregó que la condicional implicaría una prohibición de acercarse al denunciante y reglas de conducta.
La jueza le preguntó a Moreno sí así había ocurrido el hecho narrado y le pidió que lo contara con sus palabras. El imputado manifestó: “yo me hago responsable de que venía con mi hermano por calle Berutti y vimos a Albornoz. Ahí le hice un impacto de bala en la pierna. Un disparo”. Luego agregó que estaba de acuerdo con la pena propuesta.
La víctima se conectó durante el transcurso de la audiencia y la jueza le dio la palabra. “No sé qué validez tendría mi opinión sin ser querellante doctora. Lamentablemente por ahora no tengo un abogado (que asuma la querella) porque no estoy en condiciones económicas de pagar uno y además sigo con reposo absoluto por la lesión causada. Yo no me puedo mover de la cama”, expresó Albornoz.
Resolución
Tras meditar unos minutos, la jueza resolvió rechazar el convenio. Argumentó que Moreno no estaba reconociendo la cantidad de disparos que le endilgaba la Fiscalía y valoró además que Albornoz había manifestado que tenía la intención de querellar el caso, pero que por fuerza mayor no podía. De esa manera el imputado seguirá detenido mientras avanza el proceso. Las partes aceptaron la resolución e indicaron que intentarán presentar otro convenio.