Me enteré de la triste noticia del fallecimiento de mi amigo Rubén Rodó. Voy a extrañar nuestras largas charlas en donde bordaba con su lenguaje la vida política tucumana sabiendo usar la paleta de colores de la prosa para pintar la realidad cotidiana. Fue un periodista inmenso; portador de una ética inalterable y una estética inigualable. Con su pluma describía la naturaleza de los juegos políticos que se escondían entre los pliegues de los cortinados del poder, para desnudar con pasión, los escondrijos de la verdad y el secreto de las intenciones. Fue un periodista que traducía en sus escritos su vocación de lucha constante contra el autoritarismo y las injusticias. Me queda la tristeza de su recuerdo y mi admiración, las enseñanzas cuando nos decía que “los pueblos cuando pierden la alegría pierden las esperanzas, pero cuando además pierden la paciencia transitan el camino de la bronca y mi misión es describir cada etapa -como periodista- pero siempre tratando de restablecer la primera”. El “Gaucho” Rodó no solo quedara guardado en cada “Panorama Tucumano” de LA GACETA, sino también en su ejemplo y en el abrazo al cielo que le enviamos todos sus lectores y amigos.

Julio César Aráoz


Ex interventor de Provincia de Tucumán


jcaraoz@hotmail.com