“El error grande que tiene la Argentina es tener un huso horario que está mal para su territorio nacional”, aseguró la directora del Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía (INAHE) del Conicet, Andrea Pattini a TN, luego de que el martes pasado en la Cámara de Diputados de Mendoza se presentará un proyecto para atrasar una hora el horario durante invierno en esa provincia. 

Este proyecto presentado por el legislador Jorge Difonso tiene como finalidad aprovechar la luz solar y, como consecuencia, ahorrar energía. Sin embargo también volvió a plantear un debate histórico: el huso horario en Argentina. 

La propuesta busca mover el huso de -3 a -4 en el horario de otoño a invierno para poder aprovechar la luz natural. “El huso horario que debería tener toda la Argentina es -4″ y ahora está en  -3. Esto se debe a las alternancias que se fueron dando a lo largo de los años, cuando se modificaba el horario en verano y en invierno", agregó Andrea Pattini. 

El problema fue que en 1969 quedó permanente la zona horaria -3 y no se regresó al huso correspondiente. “No sabemos qué pasó, se equivocaron y en vez de volver al -4, se quedó en -3″, cuenta la experta.

En este sentido es importante resaltar que los husos horarios son una serie de 24 secciones en las cuales se divide la Tierra, usando el meridiano cero o meridiano de Greenwich como referencia. En cada una de estas divisiones rige una hora específica, por lo tanto son un recurso útil para organizar el tiempo alrededor del mundo.
Cada huso horario mide 15 grados, que resultan de dividir los 360 grados de la esfera terrestre entre 24, que es el número de horas que tarda la Tierra en dar la vuelta a su propio eje y que constituye la medida de un día en el planeta.  Los 15 grados que mide cada huso horario representan una hora, que se calculará según su sentido (este u oeste) con relación al meridiano de Greenwich. Por lo tanto, los 24 husos corresponden a las 24 horas del día.

Jorge Difonso, diputado de Mendoza MDZ on line

Los fundamentos de la iniciativa

Unos de los principales problemas económicos, sociales y ambientales en nuestro país es la utilización y disponibilidad de la energía. Pronósticos y estimaciones de datos económicos para 2022 indican que será necesario importar energía en el orden de los 600 millones de dólares.
“La Argentina está en la antesala de una crisis energética muy fuerte, mayor que la de los últimos años, por las situaciones generales que todo el mundo describe. Va a faltar energía, eso necesitará de millones de dólares para poder conseguirla. La verdad es que también nos hemos hecho eco de un pedido de científicos y organismos de trabajo e investigación de la provincia, donde plantean que nuestra provincia está en una situación distinta a Capital Federal, por ejemplo. Entonces, creo que se podrían ganar más horas del día en el trabajo”, explicó el diputado Jorge Difonso.