En una entrevista exclusiva con el programa "Desiguales", que conducen los periodista Luli Trujillo y Pablo Caruso por la televisión pública, el presidente, Alberto Fernández, se refirió a cuestiones económicas, políticas y sociales de la gestión del Gobierno.

“En la actualidad deben abordar el problema de la inflación autoconstruida, una inflación que está en la cabeza de la gente. La gente lee que los precios de los alimentos suben y suben los precios de todo”, comentó el Presidente.

Ante la pregunta de si se arrepiente de haber utilizado el término “guerra” en cuánto al problema de la inflación el país, Fernández expresó que “el problema es cómo lo usan”, que algunos medios “lo potencian” y que “todos estamos librando una guerra contra la inflación”, en el marco de ponerle fin a un problema “muy grave que se vive en Argentina”.

“Ahí tienen que ver los formadores de precios que tienen que llamarse a la reflexión para que entiendan que la suerte de tener un oligopolio no los autoriza a hacer padecer a los argentinos”, comentó en la línea de la “disparada de precios” vinculada a la concentración de la producción de alimentos.

“Yo lo que quiero es que la gente pueda vivir en paz y que los precios bajen. Hay diablos que hacen subir los precios y lo que hay que hacer es hacer entrar en razón a los diablos”, agregó el mandatario, afirmando que “no quiere quedar bien con Dios y con el diablo”.

El aumento de las alícuotas al aceite y la harina de soja llevó a un gran rechazo por parte del sector agropecuario, al ser consultado sobre este tema el Presidente dijo: “Parte de la dirigencia del campo ha tomado una posición política, que no está actuando como representante del campo. Están actuando a partir de demandas político-partidarias. Lo digo con total crudeza y firmeza porque así ocurre”.

ALBERTO FERNÁNDEZ.

“Quieren terminar con lo más ineficiente del subsidio que es subsidiar a los ricos”, expresó en referencia a que mantendrán las tarifas sociales. Abordando el acuerdo con el Fondo, el Presidente comentó: “Tuvimos un acuerdo que la ortodoxia del Fondo no quería aceptar”.

“Es la primera vez que se firma un acuerdo donde no hay condicionamientos, restricciones al sistema jubilatorio, no hay pedidos de modificación al sistema laboral, reformas estructurales del estado. Y eso fue consecuencia de que nos pusimos firmes”, agregó.

“Pusimos una serie de condiciones que se pudieron dar. Creo que también había por parte del Fondo la necesidad de reconocer que hicieron algo que estaba mal, por lo tanto tenían que aceptar un poco nuestra posición dura”, continuo luego de recordar que en le pasado el había estado involucrado en negociaciones con el organismo internacional y en comparación ahora se había llegado a un acuerdo “inusual”.

“Son debates que se dan más en los medios que en la gente. La gente esta preocupada hoy en ver cómo resolvemos el problema de la inflación, los alquileres, los problemas cotidianos”, explicó en cuanto al conflicto interno actual dentro del bloque del Frente de Todos.

Y agregó en el mismo marco de la “ruptura” en la coalición del oficialismo: “En el Frente de Todos claro que tenemos miradas distintas, desde el primer día lo sabemos. Lo que tenemos que hacer es convivir con esas miradas distintas, respetándonos, no imponiéndonos”.